"PRESTIGE DE SARREAUS"
Alerta de posible contaminación por un barco hundido en la Lagoa de Antela
"PRESTIGE DE SARREAUS"
La alerta medioambiental vuelve a la comarca de A Limia. La asociación Amigas das Árbores ha dado la voz de alarma por un nuevo riesgo para la salud pública: han aparecido manchas sospechosas en la charca de Pedra Alta, en Sarreaus. La agrupación ecologista advierte de un posible vertido de aceites y combustibles en esta “lagoa”, un dato especialmente preocupante ya que, durante los meses de verano, se extrajo agua de este mismo entorno mediante bombeo para el riego de las fincas agrícolas.
Para entender esta situación hay que remontarse a mayo de 2003, cuando la empresa Feldespatos Sarreaus inició su actividad con una inversión de 3,6 millones de euros para extraer arena con dragas. Aunque el proyecto llegó a tener 30 empleados, la tragedia golpeó en 2004: una draga se hundió y un operario perdió la vida. Este dramático suceso marcó el declive de la explotación, que terminó inmersa en un concurso de acreedores hacia el año 2018.
Tras echar el cierre, el entorno de la fábrica se convirtió en un vertedero improvisado. A esto se sumó la gran preocupación vecinal por la máquina accidentada. La enorme estructura de hierro quedó sumergida en la laguna, ocultando un depósito con cerca de 5.000 litros de gasoil. El temor a una fuga de hidrocarburos provocó múltiples quejas exigiendo la retirada de un armatoste al que, en su día, se le llegó a bautizar como el “Prestige de Sarreaus”.
La tensión alcanzó su pico máximo en diciembre de 2025, cuando el agua se tiñó de un rojo intenso. Varios organismos públicos se movilizaron de inmediato para tomar muestras. Los análisis preliminares de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil apuntaron a una proliferación de la cianobacteria Planktothrix rubescens. Esta hipótesis abría la puerta a un problema de toxicidad biológica, pero descartaba, al menos temporalmente, la temida fuga del combustible sumergido.
Hoy, el problema es distinto. Han aparecido irisaciones y manchas oleosas que brillan en la superficie del agua, presuntamente originadas por esa misma draga oxidada que aún asoma en la laguna. Ante esta evidencia visual, los ecologistas cuestionan fuertemente los controles de calidad aplicados al agua que se usó para regar -cuyos bombeos redujeron la profundidad de la charca en más de dos metros- y exigen restaurar el espacio de forma inmediata.
Frente a estas reclamaciones, la Confederación Hidrográfica ha defendido sus exhaustivos estudios. Han precisado que, tras analizar siete muestras tomadas entre diciembre de 2025 y abril de 2026, se descartó la presencia de cianobacterias como causa de aquel color rojizo.
También niegan tajantemente la contaminación por gasóleo, hidrocarburos o sus derivados (benceno, tolueno, etilbenceno, xileno) en aquel momento, atribuyendo el tono rojo a un proceso natural causado por los minerales de las rocas locales.
A pesar de los buenos resultados de esos análisis pasados, la institución reconoce que el escenario ha cambiado. El organismo de control hídrico ha anunciado “acciones urgentes" y confirma que, a la vista de esta nueva situación, se realizarán “nuevas investigaciones y tomas de muestra”. Todo apunta a que este reciente vertido oleoso es un caso completamente nuevo y sin relación alguna con la coloración rojiza del pasado invierno.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
"PRESTIGE DE SARREAUS"
Alerta de posible contaminación por un barco hundido en la Lagoa de Antela
MODA Y TRADICIÓN
Artesanía e investigación se citan en el Paseo de la Lana en A Limia
Lo último