Eduardo Medrano
TAL DÍA COMO HOY
Acuerdo Schengen
TAL DÍA COMO HOY
Viajar de Madrid a París o de Lisboa a Berlín sin enseñar el pasaporte en la frontera parece hoy algo normal. Sin embargo, hasta hace apenas unas décadas era habitual detenerse en los puestos fronterizos, enseñar la documentación e incluso soportar largas colas. Ese cambio comenzó a gestarse gracias al Acuerdo de Schengen, uno de los proyectos de integración europea más visibles para los ciudadanos.
El nombre procede del pequeño pueblo de Schengen, situado junto al río Mosela, donde confluyen las fronteras de Luxemburgo, Francia y Alemania. Allí, el 14 de junio de 1985, cinco países -Bélgica, Francia, Alemania Occidental, Luxemburgo y Países Bajos- firmaron un acuerdo con un objetivo ambicioso: eliminar gradualmente los controles en las fronteras interiores y facilitar la libre circulación de personas.
Aunque la firma tuvo lugar en 1985, el sistema necesitó varios años para desarrollarse
Aunque la firma tuvo lugar en 1985, el sistema necesitó varios años para desarrollarse. Finalmente, el 1 de septiembre de 1993 entró en vigor el Convenio de Aplicación de Schengen, que estableció las normas necesarias para hacer realidad ese espacio sin fronteras interiores.
Dos años más tarde, en 1995, comenzaron a desaparecer los controles entre los primeros países participantes.
Para compensar la eliminación de las fronteras, los Estados reforzaron la cooperación policial y judicial y crearon el Sistema de Información de Schengen (SIS), una gran base de datos compartida que permite a las autoridades intercambiar información sobre personas buscadas, vehículos robados o documentos perdidos, mejorando así la seguridad.
Hoy el espacio Schengen está formado por una treintena de países europeos, entre ellos algunos que no pertenecen a la Unión Europea y, al mismo tiempo, hay Estados miembros de la UE que no forman parte plenamente del sistema.
Esto demuestra que Schengen y la Unión Europea no son exactamente lo mismo, aunque estén estrechamente relacionados.
La desaparición de las fronteras interiores ha transformado la vida cotidiana de millones de personas. Estudiantes, trabajadores, turistas y transportistas cruzan cada día de un país a otro con una facilidad que habría parecido impensable hace medio siglo.
Para muchos europeos, Schengen se ha convertido en uno de los símbolos más tangibles de la integración continental.
No obstante, el sistema también ha afrontado desafíos. En momentos de crisis, como durante la pandemia de COVID-19 o ante determinadas amenazas para la seguridad, algunos países han reintroducido temporalmente controles fronterizos.
Aun así, el objetivo fundamental sigue siendo el mismo que inspiró aquel acuerdo firmado en un pequeño pueblo luxemburgués: hacer de Europa un espacio donde las fronteras sean cada vez menos una barrera para las personas y más un punto de cooperación entre los Estados.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Eduardo Medrano
TAL DÍA COMO HOY
Acuerdo Schengen
ORÁCULO DAS BURGAS
Horóscopo del día: jueves, 3 de septiembre
ORÁCULO DAS BURGAS
Horóscopo del día: miércoles, 2 de septiembre
Lo último
Impacto en Ourense
Los estorninos vuelven a tomar la Plaza de San Lázaro
TIRÓN EN LA AFILIACIÓN
Ourense alcanza su mayor cifra de ocupación en 18 años
FÚTBOL SALA FEMENINO
El Estrela, listo para catar la élite