Los medios tradicionales se imponen a las redes sociales para los ciudadanos

LUCHA CONTRA LA DESINFORMACIÓN

Según un estudio, el 77% de los ciudadanos los consideran más fiables, y el 61% elige el consumo de prensa escrita

Agencias
Publicado: 29 ene 2025 - 20:30
Un hombre sentado leyendo un periódico en la calle.
Un hombre sentado leyendo un periódico en la calle.

El informe Jaque a la verdad, elaborado por Evercom y Smartme Analytics, analiza el impacto de las redes sociales y los medios tradicionales en la percepción de la credibilidad informativa en la sociedad actual. A pesar del crecimiento en el consumo de noticias a través de redes sociales, el 77% de los ciudadanos sigue considerando más fiables los medios tradicionales, destacando la radio con un 69% y la prensa escrita con un 61% como las fuentes de mayor confianza. En contraste, plataformas como TikTok y Facebook se perciben como menos confiables, con un 28% y un 31% de credibilidad, respectivamente.

El estudio se basa en una muestra representativa de 10.000 personas de entre 16 y 65 años y emplea una metodología que combina observación pasiva y encuestas estructuradas. A través de la observación pasiva, se identificaron los hábitos reales de consumo de información en redes sociales y medios tradicionales. Por otro lado, la encuesta estructurada permitió explorar en profundidad los valores y percepciones de los participantes, así como la credibilidad que otorgaban a las distintas fuentes de información.

Uno de los hallazgos clave del estudio es la creciente relevancia de las redes sociales en la difusión de noticias, especialmente entre los jóvenes. Aunque estas plataformas son percibidas como menos fiables, un 60% de los encuestados considera que presentan la información de manera más atractiva. Esta tendencia se acentúa en el segmento de 16 a 24 años, donde el 75% de los participantes valora la inmediatez y el formato de las noticias en redes.

Refuerzo de la credibilidad

El 55% de los usuarios de entre 16 y 24 años declara informarse mayoritariamente a través de plataformas digitales como TikTok, Instagram o Twitter, mientras que solo un 35% de los mayores de 45 años hace lo mismo. Esta diferencia muestra cómo la accesibilidad y la inmediatez de las redes sociales han modificado los hábitos de consumo informativo, desplazando a los medios tradicionales.

La falta de filtros editoriales en redes sociales permite la propagación de información no verificada, lo que genera un entorno donde la credibilidad se convierte en un factor clave. La ausencia de mecanismos de control efectivos ha convertido a las redes en un espacio donde la desinformación puede proliferar, exigiendo a los usuarios una mayor capacidad para discernir la veracidad de los contenidos.

La confianza en los medios tradicionales radica en su rigor editorial, la verificación de fuentes y la presencia de periodistas especializados. Un 64% de los encuestados reconoce que las noticias de estos medios suelen ser más profundas y contextualizadas, lo que refuerza su credibilidad frente a las redes. Este dato cobra especial relevancia en un contexto donde la proliferación de fake news y la difusión de contenido descontextualizado son cada vez más frecuentes. La capacidad de los medios para contrastar información y proporcionar análisis sigue siendo un valor diferencial para una parte importante de la población.

Las plataformas digitales, ante el desafío de la desinformación

En “Jaque a la verdad” también se pone de manifiesto cómo la inmediatez y la accesibilidad de las redes sociales han cambiado los hábitos de consumo informativo. Un ejemplo de ello es que el 55% de los usuarios de entre 16 y 24 años declara informarse mayoritariamente a través de estas plataformas, mientras que solo un 35% de los mayores de 45 años hace lo mismo. Por otra parte, la tendencia a consumir noticias en formato corto y visual, como en TikTok y YouTube Shorts, está desplazando las lecturas más profundas y analíticas a un segundo plano.

En este contexto, existe una percepción generalizada que señala que la proliferación de bulos y fake news en redes sociales afecta la manera en que se comprende la realidad, reforzando la importancia de la verificación de hechos en medios tradicionales. La falta de mecanismos efectivos para controlar la propagación de información falsa ha convertido a las redes sociales en un espacio de incertidumbre informativa, donde las audiencias deben desarrollar una capacidad crítica mayor para discernir la veracidad de los contenidos que consumen. Lola Chicón, CEO de Smartme Analytics, señala que: “El reto está en construir nuevas estrategias que refuercen la confianza del público en los medios y combatan la desinformación. No sólo se trata de ofrecer información y entretenimiento, sino de educar en el consumo crítico de lo que vemos, leemos y escuchamos”, concluyó.

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