Los pedófilos se refieren a los niños como “Caldo de Pollo”

ABUSO INFANTIL

La policía advierte que en muchos casos los propios padres están vinculados con la pedofilia

Estos agentes reciben y centralizan las denuncias de pornografía infantil de Catalunya

El Grupo 41 de la Policía Nacional, especializado en delitos de pornografía infantil, reveló que los pedófilos usan el término “Caldo de Pollo” para referirse a menores en búsquedas en la web y en aplicaciones de mensajería. Según explicaron a Europa Press, esta clave proviene de las siglas CP, iniciales de Child Pornography en inglés. También emplean términos como “pedo”, por pedofilia, o “PTHC”, para material con menores en situaciones explícitas. Además, utilizan símbolos para identificarse entre ellos: “un triángulo azul, cuando les gustan los niños; un corazón rosa, si se sienten atraídos por niñas; o una mariposa, si les gustan ambos sexos”.

El perfil de los pedófilos es mayoritariamente masculino, con un 99,9% de los casos. “Se acerca mucho al de las películas: personas con rasgos de personalidad especiales”, aunque con edades diversas, desde menores hasta jubilados, siendo la mayoría hombres de entre 30 y 60 años. “En muchos casos son padres de familia. Este delito es muy íntimo. Tienen que encontrar el momento de intimidad para consumir eso”, señalaron los agentes, que indicaron que el 50% solo consume, mientras que otros almacenan los archivos. La curiosidad suele ser un factor clave. “Hay chavales de 15 o 17 años que miran pornografía de su franja de edad. Eso no es delito, pero si profundizas, si sigues viendo pornografía de personas de 15 o 17 años a medida que pasan los años tenemos un problema”.

Los pedófilos intercambian material en la Deep Web, en plataformas de mensajería y redes sociales. Algunas compañías como Google cuentan con sistemas que detectan archivos sospechosos y alertan a la policía. En los grupos de intercambio, “tienes que participar, porque si estás allí solo para mirar, se mosquean, y para ellos es como una señal de alerta y te suelen echar”.

Reacción al ser cazados

Cuando la policía recopila indicios de que una persona comparte y consume pornografía infantil, solicita una orden judicial para entrar en su domicilio, incautar dispositivos y detener al sospechoso. “Llegas a la casa y te encuentras a un matrimonio normal con dos hijos. Cuando les lees el auto y avisas de que estamos allí por un tema de pornografía infantil, se les cae el mundo abajo, sobre todo a las mujeres”. Sin embargo, muchos pedófilos no niegan los hechos. “Incluso hay muchos que tienen remordimientos y sienten la necesidad de contarlo todo en el momento en que entramos en su casa. Saben que no está bien, evidentemente lo saben”.

Gran parte del material de pornografía infantil proviene de América del Sur, Rusia y Asia. “Normalmente son niños en situaciones un poco complicadas que se ofrecen a través de la Deep Web”, explicaron los agentes, que también señalaron que muchas víctimas “no son conscientes del delito. Los sexualizan muy pronto y esos comportamientos se normalizan”. En algunos casos, si la víctima es del entorno del pedófilo, se le pregunta directamente. Si no, se muestra su fotografía a personas cercanas para intentar identificarla.

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