Decenas de vecinos de Vilarnaz, en Coles, y de otros puntos del municipio se dieron cita ante la capilla que volvió a abrir sus puertas al culto tras 50 años cerrada y en estado de abandono. Una gran fiesta, con procesión, música y comida popular, sirvió para festejar la reapertura, donde la iniciativa de los vecinos fue fundamental. Así lo hicieron constar tanto el portavoz de ellos, Santiago Fariñas, como el propio alcalde, el socialista Manuel Rodríguez, que acudió a la inauguración.