El gran fachón de Castro Caldelas, listo para arder

FESTA DOS FACHÓS

La Festa dos Fachós une a los vecinos caldelaos y visitantes en torno a la procesión del fachón gigante por las calles de la villa acabando la fiesta en una hoguera disfrutando de chorizos asados, música y queimada en el atrio del santuario

Publicado: 17 ene 2025 - 05:45 Actualizado: 19 ene 2025 - 13:58
Atando los manojos de paja.
Atando los manojos de paja.

La tradición de los fachós en Castro Caldelas cobra vida cada mes de enero con la meticulosa elaboración de una colosal estructura de paja que iluminará las calles con su fuego en la esperada festividad. Durante una semana antes del gran día, una veintena de vecinos se reúne en la nave del Toural para dar forma al fachón gigante así como otros 500 fachós más pequeños, manteniendo viva una costumbre centenaria que ha trascendido generaciones.

El origen de esta celebración se pierde en el tiempo. Mientras algunos historiadores la vinculan con antiguos rituales celtas de culto al sol, otros la relacionan con creencias religiosas que evocan la lucha contra antiguas plagas. Lo cierto es que la festividad ha evolucionado a lo largo de los años: de ser una competencia entre vecinos para ver quién portaba el fachón más grande pasó a convertirse en un esfuerzo colectivo, donde todos colaboran en la construcción de una enorme serpiente de fuego que recorrerá las calles del pueblo en la noche del 19 de enero.

Los vecinos de Castro Caldelas viven intensamente la preparación de la Festa dos Fachós, que el domingo calentarán e iluminarán sus calles en honor a san Sebastián. En la imagen, Un grupo de vecinos elabora el gran fachón, que podrá alcanzar terminado los 40 metros de longitud.
Los vecinos de Castro Caldelas viven intensamente la preparación de la Festa dos Fachós, que el domingo calentarán e iluminarán sus calles en honor a san Sebastián. En la imagen, Un grupo de vecinos elabora el gran fachón, que podrá alcanzar terminado los 40 metros de longitud.

El proceso de elaboración del fachón gigante es tan laborioso como apasionante. En agosto se siembra el centeno que será cosechado el año siguiente siguiendo un proceso tradicional de siega y malla para obtener la paja que se empleará en la festividad. De esta manera, un trabajo que abarca año y medio culmina en una impresionante procesión de fuego que serpentea por Castro Caldelas.

La esperada cita para ver arder el fachón portado a hombros de los vecinos es el día 19 de enero honrando al San Sebastián

Cada atardecer, tras finalizar la jornada laboral, los vecinos acuden al Toural con entusiasmo y dedicación. Amarran con precisión manojos de paja a una cuerda asegurándolos con nudos firmes cada pocos metros, hasta alcanzar los aproximadamente 40 metros de longitud que puede llegar a medir el fachón. En el ambiente se respira compañerismo, alegría y, en ocasiones, alguna discusión sobre la mejor manera de sujetar la estructura. Pero todo se resuelve al final del día con una animada cena comunitaria junto a la chimenea, símbolo de la unión que envuelve esta festividad.

El pasado miércoles la nave del Toural se llenó de actividad cuando comenzó la elaboración del fachón gigante. Sobre una larga mesa se extienden la cuerda y los pequeños palos que sostendrán la paja. “Aquí todo o mundo ten unha tarefa, todos temos que facer”, explica Suelen Osorio, una de las participantes más comprometidas con la tradición. “Algúns colocan a palla, outros atan, preparan os atadillos ou a corda”. A la vez, otro grupo de vecinos confecciona flechas y trenzas de paja que darán forma a la figura de San Sebastián, el santo que presidirá la procesión junto al fachón gigante, antes de consumirse en la gran hoguera.

En la primera jornada de trabajo se reunieron unas 25 personas, con edades que iban desde los 12 hasta los 50 años. Colocar la cuerda para cubrirla con paja con duros nudos es labor que desde jóvenes van aprendiendo y viviendo. Los más hábiles y experimentados se encargan del acabado final. Con grandes tijeras recortan meticulosamente la paja sobrante dejando el fachón lo más uniforme posible para evitar que los tallos sueltos se claven en quienes lo portarán. Muchos recuerdan que en su infancia esta festividad tenía un carácter más íntimo, con fachós individuales en lugar de una gran estructura común, la cual no se comenzó a elaborar hasta la década de lo 80.

Suelen Osorio, quien participa en esta celebración desde niña, recuerda con emoción cómo, de pequeña, llevaba su propio fachón hasta que tuvo edad suficiente para sujetar el grande. “Levo moitos años participando e podo dicir que fun das primeras mulleres en facelo. Antes solo eran os homes se amarraban ao fachón gigante, pero ahora cada vez somos máis”, cuenta con orgullo. Este año, además, compartió la experiencia con su hija Andrez, transmitiéndole el legado familiar.

Mientras tanto, en la última jornada de preparación, otro grupo de jóvenes moldea la figura de San Sebastián con paja trenzada, un símbolo efímero que recorrerá el pueblo antes de ser consumido por las llamas de la gran hoguera. Cada noche de preparación culmina con una cena comunitaria, como la del primer día, en la que repusieron fuerzas con un buen caldo preparado por Juan do Pote. Así, entre trabajo, historias compartidas y la calidez del fuego, la tradición de los fachós sigue iluminando la noche del San Sebastián en Castro Caldelas.

La cita

La festividad es, sin duda, un momento de encuentro y celebración, donde la tradición se entrelaza con la convivencia y la alegría de compartir. Para los habitantes de Castro Caldelas, los fachós son mucho más que una festividad: representan un lazo con el pasado, un motivo de orgullo y una excusa perfecta para reunirse y disfrutar.

La cita para ver arder el gran fachón será este domingo día 19 con la caída de la tarde “a partir das 18,30 horas, no lusco-fusco” explica la alcaldesa Sara Inés Vega, añadiendo que no faltará en la celebración tras la procesión del fachón, chorizos asados, música, vino de la Ribeira Sacra, queimada y “ganas de pasalo ben”.

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