María del Carmen llega desde El Escorial: “Volver a Trives es todo, es felicidad. sé que no puedo dejar de venir”

CON SU MARIDO ANDALUZ

Jubilada, llegada cada verano desde San Lorenzo de El Escorial y enamorada de Trives

María del Carmen Álvarez y su marido
María del Carmen Álvarez y su marido

María del Carmen, conocida con cariño por todos como la Nena, es el alma de muchos veranos en Trives. Desde que se marchó a vivir fuera, nunca dejó de volver a su pueblo, fiel cada año a esa cita con sus raíces. Y no viene sola: consigo siempre está su marido, que aunque es andaluz de nacimiento, está enamorado de Terras de Trives y los encantos de la Ribeira Sacra. Sus hijos, que crecieron veraneando aquí, tampoco faltan a su cita año tras año con la montaña ourensana, y hoy son ya los nietos quienes corretean por las calles y plazas, haciendo nuevos amigos como lo hicieron sus padres décadas atrás.

Pregunta. ¿Qué es para usted volver a Trives verano tras verano?

Respuesta. Aquí me crié y ya de jovencita me fui a Suiza, en donde conocí a mi Paquiño y en donde nos casamos. Desde allí ya nos instalamos en San Lorenzo de El Escorial, trabajamos en el hospital los dos, y allí seguimos, pero para mí venir a Trives es todo, es felicidad, no lo podría explicar y no puedo dejar de venir.

P. ¿Echa de menos esto?

R. Claro, eso de la morriña sí es verdad. Aquí disfrutamos cada día desde la mañana hasta la noche, tengo a mis amigos de toda la vida, y somos de los que no nos perdemos un sarao, con los vecinos, con la pandilla de toda la vida, vemos las estrellas del cielo limpio, damos nuestros paseos tranquilos, los vecinos a veces nos dejan cosas de sus huertas en la puerta,… Es todo muy familiar.

P. ¿Qué piensa usted al ver que a sus hijos y nietos les encanta esto?

R. Pues eso me gusta, ellos vinieron desde pequeñitos con nosotros cada verano, tienen sus amigos, y ahora vienen mis nietos, y en cuanto ven la casa abierta ya vienen sus amiguitos a preguntar cuándo llegan. Es normal que esto les guste, aquí están muy libres.

P. ¿Cómo son sus amistades aquí?

R. Pues cuando vengo con ellas me hacen recordar la infancia y la juventud, en esta casa pasamos muchas horas jugando. Al final, aunque en la vida estuvimos en distintos lugares, nunca perdimos el contacto y esas son las verdaderas amigas y estamos siempre deseando encontrarnos. Así estamos todos los días juntos compartiendo cada momento.

P. ¿Qué es lo que más le gusta de esta tierra?

R. Mira, Paquiño, mi marido, es andaluz y está tan enamorado como yo de este lugar. Los paisajes de toda la Ribeira Sacra nos encantan, son increíbles. Ahora nos movemos menos, pero hasta hace poquito, cada verano recorríamos todos los alrededores disfrutando de esta maravilla. Aquí soy feliz, no estaría mejor en ningún sitio.

P. ¿Cree que en el rural les falta de algo en las temporadas que están aquí?

R. Para nada, nosotros en Trives tenemos todo lo que necesitamos y buena calidad de vida. Además, tenemos la suerte que incluso vecinos de toda la vida nos cuidan tan bien que a veces aparecen en el portal bolsas con pimientos, lechugas,… estamos encantados.

P. ¿Recomendaría a la gente visitar o veranear en Trives?

R. Por supuesto, es un lugar que todos debían conocer y pasar aquí unos días.

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