Temor en Valdeorras ante la amenaza de nuevos arrastres de tierra y desprendimientos

POSIBLES INUNDACIONES

Vilamartín, A Rúa, O Barco y Petín temen nuevos desprendimientos ante la previsión de lluvias

Vista panorámica del estado de los terrenos montañosos en Vilamartín.
Vista panorámica del estado de los terrenos montañosos en Vilamartín. | C.B.

Valdeorras se prepara para varios días de incesantes precipitaciones a lo largo y ancho de toda la comarca. Y especialmente en A Rúa, Vilamartín, O Barco y Petín, las previsiones meteorológicas se reciben con extremo temor. La lluvia será constante entre el domingo y el jueves. Ante tal escenario, las montañas valdeorresas ya aventuran arrastres de tierra y desprendimientos, que habrán de provocar inundaciones y destrozos.

La preocupación de los municipios se hacía patente el pasado 8 de octubre. Los cuatro concellos trasladaron entonces a las administraciones competentes peticiones para actuar, pero, según declaran todavía no han recibido respuesta. Mientras reiteran medidas contra los arrastres, causados por los efectos de los incendios y las talas masivas de árboles, se preparan nuevamente para lo peor. En A Rúa, la alcaldesa, María González Albert, insiste en que el margen de actuación municipal es limitado ante lluvias intensas. “Con cinco minutos de lluvia fuerte, baja todo, preveemos que ocurra otra vez”, advierte.

El Concello ha cerrado el acceso a los depósitos para evitar que se enturbie el agua de captación y peligre el abastecimiento. “Hemos hecho también obras junto a la escuela infantil para desviar el agua que baja por Vilela e impedir que entre en el recinto”, explica. El actuar preventivo de los municipios se limita a la limpieza de areneros, y a una reparación constante de infraestructuras básicas que afectan a regatos, cauces y abastecimiento del agua. “No hemos tenido respuesta de las administraciones”, expresa.

Sin respuesta

Las lluvias anteriores de comienzos de octubre, causaron estropicios en diferentes puntos. “Reclamamos paralizar las talas durante los días de lluvia, porque pueden favorecer el arrastre de materiales”, explica González, antes de añadir que el Concello no tiene competencias para obligar a las empresas a detener los trabajos.

La incertidumbre se extiende a Vilamartín, O Barco y Petín, donde siguen sobre la mesa los riesgos de escorrentías y cauces. A la espera de respuestas, afrontan el nuevo episodio con prevención, vigilancia y recursos propios, procurando evitar nuevos daños.

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