La escuela de artes y oficios de Verín, un refugio para la creatividad

ARTE DE APRENDER

Con más de cuatro décadas de historia, la Escola Municipal de Artes e Oficios de Verín se mantiene como un pilar artístico en el que cientos de alumnos dan rienda suelta a su imaginación y talento para pintar, esculpir y tallar

La profesora de pintura Marilar Salgado supervisa el dibujo de una de sus jóvenes estudiantes.
La profesora de pintura Marilar Salgado supervisa el dibujo de una de sus jóvenes estudiantes. | Alán Pérez

Como cada martes y jueves por la tarde, el espacio que ocupó el restaurante Pazo do Carregal, en el recinto de la malograda lonja agropecuaria de Verín, se llena de alumnos que dedican unas horas al dibujo, la pintura, la cerámica o la talla de madera. Entre pinceles, barro y herramientas, niños y adultos comparten un espacio que lleva más de cuatro décadas acercando las artes plásticas a varias generaciones de vecinos.

La Escola Municipal de Artes e Oficios de Verín nació en 1984, bajo gobierno de Cid Harguindey, y antes de recalar en la lonja hace nueve años pasó por la biblioteca municipal y la planta baja de la Praza de Abastos. Marilar Salgado, profesora de dibujo y pintura desde finales del año 89, ha acompañado buena parte de este recorrido. Hoy, el centro supera las 300 matrículas y es uno de los tres que quedan en Galicia, junto a los de Ourense, dependiente de la Diputación, y Vigo, también de titularidad municipal.

Aprender con las manos

La cerámica no entiende de edades, como se encarga de enseñar cada semana la artesana Sonia Rodríguez.
La cerámica no entiende de edades, como se encarga de enseñar cada semana la artesana Sonia Rodríguez. | Alán Pérez

Dibujo y pintura es la especialidad más demandada. Marilar y Elvira Gómez imparten las clases a alumnos de distintas edades, desde niños que empiezan a experimentar con los colores hasta adultos que buscan perfeccionar su técnica. Los primos Pablo Álvarez y Hugo Pereira, ambos de nueve años, disfrutan especialmente de “pintar con los acrílicos y las acuarelas”. Por su parte, Sabela Boo valora la oportunidad de descubrir nuevas formas de dibujar: “Aprendo técnicas y estilos de dibujo que antes por lo menos no conocía”. Elvira explica que la enseñanza se adapta a cada alumno: “Yo no hago una clase para todos, sino que con cada uno te adaptas según la edad, las capacidades y hacia donde quieran tirar”.

En cerámica, Sonia Rodríguez guía tanto a principiantes como a quienes ya tienen experiencia: “Aprenden a secar y a manipular el barro antes de pasar al torno, y también tenemos hornos”. Para su alumna María Queija, las clases son una forma de desconectar: “É moi entretido, desestrésame moito. Ademais, creamos cousas como pratos decorados, floreiros ou apoiaculleres”.

La talla de madera es otra disciplina que cuenta con un alumnado fiel.
La talla de madera es otra disciplina que cuenta con un alumnado fiel. | Alán Pérez

La talla de madera completa la oferta de la mano de Xosé Lois Carreira, reputado escultor de Xinzo que destaca la solidaridad del grupo humano: “Sempre están pendentes dos compañeiros, de se se poden botar unha man ou axudarse entre eles”. A sus clases acuden vecinos como “Lolo” Martínez, quien descubrió esta afición tras jubilarse. “Unha vez que pasei a xubilado si me gustou meterme neste mundo da talla, é bonito e o tempo pasa voando”, cuenta.

Puestos a pedir, docentes y alumnos señalan como principal pega las condiciones de las aulas. “En invierno hace mucho frío y en verano hace muchísimo calor”, apuntan. Una incomodidad que no impide que cada semana vuelvan a recibir a vecinos dispuestos a disfrutar del arte en todas sus formas.

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