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Migrantes y comarcas vecinas impulsan los nacimientos en el hospital de Verín
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El paritorio del hospital de Verín encadena año y medio de crecimiento y se encamina a registrar en 2026 su mejor cifra de nacimientos de los últimos siete años. Tras cerrar 2025 con 101 partos, un 34,7% más que los 75 de 2024, la tendencia sigue al alza: a 15 de junio ya se habían registrado 59 alumbramientos, una progresión que apunta a superar los 120 nacimientos al finalizar el año y rebasar el techo reciente de 114 alcanzado en 2020.
El equipo de matronas de Verín señala que la principal razón del incremento se debe a mujeres que eligen dar a luz en Verín pese a residir fuera del área de influencia del hospital. “Nos vienen de Xinzo, Allariz y cada vez más de Ourense”, explican, animadas por factores como “la proximidad y el boca a boca”. A ello se suma el aumento de población extranjera asentada en la comarca, un factor que también contribuye al crecimiento de la demografía local. No obstante, desde el paritorio consideran que el “elemento diferencial” que explica la evolución de los últimos meses es la capacidad del servicio para atraer partos de fuera de su entorno habitual.
Con una media superior a los diez nacimientos al mes en 2026, el equipo afronta el resto del año con perspectivas optimistas y la posibilidad de alcanzar una cifra inédita desde la reapertura del paritorio en febrero de 2020, tras dos meses cerrado por orden de la Consellería de Sanidade.
Detrás de las estadísticas se esconden las vivencias de las madres que han dado a luz en Verín en este último año y medio. Si bien cada historia es distinta, las familias coinciden en destacar la confianza transmitida y un trato más personal como razones para que parejas de comarcas vecinas como A Limia, pese a tener Ourense como hospital de referencia asignado, opten por el paritorio verinense.
Es el caso de Iván Dacal e Iria Canosa, residentes en Xinzo, cuya hija Alanna fue el primer bebé nacido en Verín en 2025. “Pensabamos que a atención ía ser máis personalizada”, explica Iván, para quien el seguimiento médico marcó la diferencia frente a la masificación de otros centros: “Foi un luxo poder ter o mesmo xinecólogo todo o embarazo”.
En esa misma línea se expresan los limianos Marta Gómez y Daniel Simón, padres del pequeño Mario, nacido en febrero. Marta destaca la cercanía y poder contar con una habitación individual. También elogia la disponibilidad de las matronas: “Tienen un teléfono para llamar cuando sea y te atienden sin problema”. Además, agradece el seguimiento recibido tras dar a luz: “Me ayudaron un montón con la lactancia, lo recomiendo cien por cien”.
El paritorio no sólo ofrece un servicio indispensable, sino también seguridad en momentos críticos. Así lo sintió Luisa María Aguirre Londoño, una madre colombiana afincada en Verín desde hace tres años. Su hija Mayam nació el 12 de agosto del año pasado, en plena ola de incendios forestales, en un parto rapidísimo, apenas quince minutos después de ingresar. “La atención fue súper buena, todos fueron muy amables”, recuerda Luisa María, quien por recomendación médica se quedó ingresada más tiempo debido a la situación ambiental exterior.
Por su parte, la experiencia de las mujeres que tienen Verín como hospital de cabecera también es positiva. Aitana Estévez, vecina de A Mezquita y madre de Siena, nacida hace 15 días, eligió Verín junto a su pareja Óscar González por cercanía y por el historial de su equipo médico: “Estoy a una hora y diez minutos de Ourense y como ya me estaban llevando el seguimiento en Verín, me parecía una tontería tener que desplazarme más. Además, los ginecólogos son los mismos desde hace años y me hablaron bien de ellos”.
El aumento de partos en Verín hace que más personas lleven el nombre de la villa por el mundo. Tras modificarse la normativa del registro civil, los nacimientos se inscriben obligatoriamente en el municipio del centro hospitalario y no en la localidad de origen o empadronamiento de los padres. Un cambio administrativo que hará que un número cada vez mayor de niños ourensanos lleven el nombre de Verín en su DNI.
El 16 de marzo de 1994, Loli Rodríguez, vecina de A Gudiña, se puso de parto y su marido la llevó al hospital de Verín, “convencidos” de que sería trasladada a Ourense. Sin embargo, acabó dando a luz allí mismo a su hija Noelia, sin saber que se convertiría en la primera mujer en estrenar el nuevo paritorio del centro comarcal. El nacimiento despertó una gran expectación y reunió a numerosos profesionales sanitarios. Treinta y dos años después, Noelia se muestra orgullosa: “Temos o xornal gardado”, afirma sobre la noticia del día en que madre e hija inauguraron el servicio.
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