Arranca el desescombro en las aldeas de Viana do Bolo asoladas por las riadas después de 12 días

REUNIONES CON LAS ADMINISTRACIONES

A Bouza ve por fin la luz: comienza el desescombro después de doce días. Tras una reunión entre diferentes administraciones, Tragsa se ha desplazado ya hasta el lugar para planificar los trabajos.

Una niña de A Bouza juega con las piedras en una aldea totalmente destrozada.
Una niña de A Bouza juega con las piedras en una aldea totalmente destrozada. | Alan Pérez

Dos semanas después de que la riada arrasara A Bouza, la aldea recibe, por fin, luz verde para el inicio de las labores de desescombro. Los vecinos han convivido durante todo este tiempo con toneladas de piedras, lodo, árboles y restos arrastrados por la fuerza del agua. Una imagen que les ha impedido recuperar la normalidad y que ha mantenido muy presentes las consecuencias de una tragedia que cambió por completo el día a día de la localidad. El comienzo de los trabajos supone el primer paso hacia la recuperación de una de las zonas más castigadas por el temporal y pone fin a una larga espera marcadas por la incertidumbre.

Doce días después de la tragedia, Santiago acogió el lunes una reunión en la que el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deporte, Diego Calvo, recibió al alcalde de Viana do Bolo, Germán García Ávila, junto a representantes de otras administraciones implicadas, como la Diputación de Ourense, con el objetivo de coordinar una respuesta a una situación de emergencia que seguía sin resolverse. Del encuentro salió la decisión de que sea la Diputación de Ourense, mediante la contratación de una empresa a través de Tragsa, la que asuma de forma inmediata la retirada de los escombros, residuos y materiales acumulados por la riada.

La intervención permitirá acelerar las tareas de limpieza y restauración de las zonas afectadas y favorecer el regreso a la normalidad en el municipio. De hecho, apenas dos horas después de la reunión institucional, técnicos de Tragsa ya se habían desplazado hasta A Bouza para reunirse con los vecinos y el alcalde con el objetivo de analizar los daños y planificar la intervención.

Los concellos afectados deberán cuantificar los daños como paso previo a la planificación de la recuperación

La reunión celebrada en la Xunta, presidida por Diego Calvo.
La reunión celebrada en la Xunta, presidida por Diego Calvo.

En el encuentro de este lunes también participaron los alcaldes de otros municipios afectados por el episodio de lluvias torrenciales, como Vilamartín de Valdeorras, O Barco de Valdeorras, Vilardevós, A Gudiña y A Rúa, además de los municipios lucenses de Monforte de Lemos y O Saviñao. Junto a representantes de las diputaciones de Ourense y Lugo —las dos provincias que concentraron los mayores daños provocados por las tormentas—, la Xunta abordó la necesidad de coordinar una respuesta conjunta para acelerar la recuperación de las infraestructuras y servicios dañados.

Como primer paso, se acordó que los ayuntamientos remitan una valoración técnica y económica detallada de los desperfectos sufridos con el fin de analizar las posibles vías de colaboración institucional y de financiación para afrontar las actuaciones necesarias, a excepción de Viana do Bolo, donde la actuación será inmediata.

Las administraciones coincidieron en la necesidad de centrar los esfuerzos en los servicios e infraestructuras dañados e impulsar “actuaciones rápidas”.

Contenido patrocinado

stats