Vídeo | Complicaciones por nuevos arrastres de terreno quemado por las lluvias en A Bouza y Pixeiros, en Viana
RIESGO DE DESPRENDIMIENTOS
Las lluvias vuelven a llevar agua, barro y piedras a las dos aldeas tres meses después de la gran riada de junio, mientras los vecinos reclaman obras de prevención ante el temor a nuevos episodios durante el otoño y el invierno
Las lluvias han vuelto a poner en alerta a los vecinos de A Bouza y Pixeiros, en Viana do Bolo, apenas tres meses después de que ambas aldeas sufrieran importantes daños por los arrastres de agua, tierra y piedras procedentes del monte. Las precipitaciones de esta madrugada han reabierto las heridas y han devuelto a los residentes el miedo a que un nuevo episodio pueda provocar daños mayores.
En A Bouza, el agua volvió a bajar con fuerza durante la madrugada arrastrando lodo, piedras y restos de terreno. Ana, una de las vecinas afectadas, explica que la situación comenzó durante la noche y se agravó alrededor de las siete de la mañana. La corriente tomó esta vez otro recorrido y se dirigió hacia su vivienda, obligando a la familia a mover los vehículos ante el riesgo de que el agua alcanzase el garaje.
"Sacamos os coches como puidemos, porque se acaso viña máis", relata. El agua llegó a alcanzar una altura considerable en los vehículos y continuó arrastrando piedras y tierra por el entorno de las viviendas.
La preocupación no se limita a las propiedades. Ana asegura que los arrastres también están afectando a los caminos y a las carreteras de acceso a la aldea. "Din un paso para atrás e de repente un cacho de camiño xa caeu", explica, alertando de que la carretera se encuentra cada vez más comprometida.
La situación complica además los desplazamientos de los vecinos. Según explica, solo existe un punto de acceso operativo, ya que la carretera por el otro lado permanece cortada. "Para vir traballar tiveron que virme a buscar", señala.
Pixeiros vuelve a sufrir los arrastres
En Pixeiros, las nuevas precipitaciones también han vuelto a dejar barro, piedras y agua en las calles. La localidad todavía arrastra las consecuencias de la gran riada registrada en junio y los vecinos temen que los problemas se repitan con cada episodio de lluvia.
Pepe, uno de los residentes afectados, asegura que se levantó sobre las seis y cuarto de la mañana al escuchar la lluvia. Su vivienda ya sufrió importantes daños durante el episodio anterior: "Levoume o xardín, levoume un lavadoiro... non me levou a casa porque ten boa cimentación".
El vecino señala además el mal estado de algunas infraestructuras de evacuación del agua. Según denuncia, hay tuberías rotas, obstruidas y atascadas, lo que dificulta que las escorrentías puedan canalizarse correctamente cuando llueve con intensidad.
Ante el riesgo de que el agua alcanzase de nuevo su vivienda, tuvieron que recurrir incluso a maquinaria pesada para intentar desviar la corriente. Un familiar de Pepe, capataz de la Diputación de Ourense, se encontraba en la zona y utilizó una retroexcavadora para abrir una especie de "caldeira" que permitiera proteger la casa.
La actuación permitió aliviar temporalmente la situación, pero el problema persiste. "O arranxo non pasa só por meter os tubos", sostiene Pepe, que reclama actuaciones destinadas a reducir la velocidad con la que baja el agua y evitar que los arrastres vuelvan a causar daños.
Los vecinos reclaman medidas antes del invierno
Tanto en A Bouza como en Pixeiros, los residentes consideran insuficientes las actuaciones realizadas hasta ahora y reclaman medidas preventivas antes de que lleguen los meses de mayor lluvia.
El recuerdo de la riada de junio sigue muy presente y las precipitaciones de esta madrugada han demostrado que el riesgo continúa. "Isto é unha tolemia, no inverno pode ser un perigo", advierte Pepe.
Los vecinos temen que, sin intervenciones de mayor calado, los próximos temporales puedan volver a provocar desprendimientos, cortes de carreteras, aislamiento y daños en viviendas. "Hai que esperar que morra alguén?", se pregunta el vecino, reclamando una respuesta de las administraciones antes de que la situación vaya a más.
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