El COB confirma sus limitaciones ante el Estudiantes (92-75)

NUEVA DERROTA

El equipo ourensano compitió muy bien durante muchos minutos ante el Estudiantes, pero penalizó, una vez más, por la falta de calidad en su plantilla

Publicado: 04 ene 2026 - 22:20 Actualizado: 20 ene 2026 - 19:26
El pívot del Estudiantes Hugo López trata de anotar antes varios defensores del COB.
El pívot del Estudiantes Hugo López trata de anotar antes varios defensores del COB. | Nicholas P. Jones

El COB se ajustó al guion esperando en el primer partido del año. Compitió bien, jugó con la intensidad y el orden que se le espera y se quedó corto de recursos para poder tener opciones de victoria ante un rival superior. Nada de lo que sonrojarse, incluso por lo que preocuparse si el objetivo es la permanencia, pero tampoco de lo que presumir y mucho con lo que ilusionar si se quiere aspirar a algo más importante. Perder en la pista del Estudiantes entra en los cálculos de cualquiera en esta liga, incluso de los mejores o más “ricos”, y la diferencia por la que lo hizo el conjunto ourensano es comprensible entre dos rivales tan dispares, pero nadie puede sacar pecho por perder y mucho menos por no tener opciones de ganar.

Ha entrado el equipo ourensano en un preocupante territorio. Las cuatro derrotas consecutivas que encadena lo empiezan a lastrar en la clasificación y quizá también en la confianza, pero el calendario que tiene por delante no ayuda a pensar en un punto inflexión inmediato incluso jugando mejor o con más acierto del que lo hace.

La recta final de esta primera vuelta está siendo un resumen perfecto de lo que transmite el equipo. Un sí, pero no recurrente.

Los de Moncho López llegaron a ir mandando al inicio de la segunda mitad, pero no tuvieron argumentos ante el talento de los colegiales

Los ourensanos, que estrenaban patrocinador, lucieron dignos y competitivos toda la primera mitad. El 0 de 6 en los triples con los que arrancaron el partido penalizaba en el marcador, pero no asustaba por ser ya un hándicap conocido. Incluso así se mantenía cerca en el electrónico pese al primer aviso colegial (24-12). Cerró el cuarto con un parcial de 0-6 y abriendo la lata en el triple (24-18).

En el segundo cuarto dio un par de pasos adelante en el juego ofensivo y atrás fue claramente superior, pese a la diferencia de rasero con el que arbitraban los colegiados. Con Kingsley Okanu (4 faltas) y Romaro Gill (3) ya condicionados, el COB subió la intensidad y poco a poco fue recortando la desventaja hasta completar la remontada.

Isaac Vázquez mejoraba a Rafa Lisboa cuando entraba en cancha y Gabe Kalscheur aportada con seguridad. 16 puntos entre los dos y la punta de lanza de un COB en el que todos fueron sumando su granito de arena. Cuando tuvieron un poco de acierto en el triple se pusieron por delante y se fueron al descanso pensando que podían competir hasta el final (42-43).

El parcial clave

La confianza cobista duró hasta la mitad del tercer cuarto. Pasó del empate a 47 a encajar un 15-2 decisivo. Hugo López se aprovechó del “miedo” de los pívots cobistas a meter la mano y equilibró el juego de un Estudiantes en el que Omar Silverio y Jayson Granger sacaron a relucir su talento.

Cuando el partido exigió calidad individual el COB no tuvo ninguna carta que poner sobre la mesa. La intensidad y la honestidad con la que se emplean siempre sus jugadores se quedó muy lejos de poder hacer frente al nivel de cada jugador local.

Sin cometer errores graves ni caer en falta de ganas o de criterio en el juego, los ourensanos pasaron de ir ganando a quedarse sin opciones de victoria en menos de un cuarto (74-57). Jugando parecido y sin ser nunca inferior en las ganas, pero sin capacidad alguna para hacer daño. Disparando muchas veces con balas de fogueo antes rivales que no perdonan. Penalizado por las propias limitaciones de una plantilla en riesgo de agachar la cabeza por la propia inercia de la competición y porque los rivales mejoran con fichajes constantes mientras en el COB el mejor escenario posible es quedarse como está.

Incluso ya con la confirmación de que no tiene talento en la generación exterior, un anotador fiable y que alguno de los jugadores llamados a ser clave se ha quedado en uno más cuando juega bien y en imperceptible la mayor parte de los partidos. También sin una rotación interior desde hace casi dos meses por la lesión de Martín Iglesias.

Un partido similar al vivido en A Coruña ante el líder de la liga, ante el que empezó una racha que ahora ya confirma el diagnóstico. Un peligroso “déjà vu” con la temporada pasada que seguro obliga al propio equipo que arroparse más que nunca para no caer en el desánimo, pero avisado de lo que le viene ahora en el Pazo de cara a un derbi complicado.

El COB que quiso ser ambicioso con el mensaje y los resultados del inicio temporada se acerca al ecuador en riesgo de frustrar a una afición que reclama una temporada con la que ilusionarse de verdad de principio a fin. En riesgo de caer en el desánimo o en la indiferencia. Y las dos opciones son peligrosas.

Ficha técnica

Estudiantes: Salin (9), Granger (15), Vaulet (10), Nwogbo (7) y Garino (6) -cinco inicial- González (-), Giovannetti (5), García (6), McGrew (5), López (7) y Silverio (22).

COB: Smith (4), Kalscheur (16), McDonnell (5), Lisboa (2) y Gill (7) -cinco inicial- Okanu (10), Vázquez (7), Fernández (8), Huguet (-), Seixas (7) y Jürguens (9).

Árbitros: Báez, Olivares y Ruiz.

Incidencias: partido disputado en el Movistar Arena de Madrid: 6.027 espectadores.

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