IGLESIA

El obispo recibe las firmas a favor del párroco de Veigamuíños castigado

El familiar de un usuario del centro trabaja en la interposición de una denuncia ante el Juzgado

Fachada principal de la iglesia parroquial de Veigamuíños.
Fachada principal de la iglesia parroquial de Veigamuíños.
El obispo recibe las firmas a favor del párroco de Veigamuíños castigado

Los vecinos de Veigamuíños (O Barco de Valdeorras), las catequistas de la parroquia y los padres de los niños inscritos en la catequesis que impartía el cura Ángel Sánchez Cao agilizan su recogida de firmas. Pretenden entregárselas hoy al obispo de Astorga, durante su visita al colegio rues San Pablo VI, para que reconsidere su decisión de apartarlo de las parroquias que atendía y del ejercicio del magisterio mientras dure la investigación de una  denuncia por abuso a un menor. Esta se sumaría a la presentada hace meses y que aludía a hechos acaecidos en 1980. En el núcleo barquense consideran la medida cautelar desproporcionada al mismo tiempo que injustificada.

Vecinos, catequistas y padres insisten en que no hay razón para retirarlo de sus funciones y que todo se debe a “envidias”

Los padres y las catequistas no creen los hechos denunciados. Insisten en que si tuviesen la más mínima sospecha de que alguna de las denuncias fuese cierta habrían retirado a sus hijos de la catequesis de Veigamuíños inmediatamente. Sin embargo, sucede todo lo contrario. Lo que quieren es que el Obispado reconsidere su decisión para que el cura eduque a sus hijos en la fé y los valores cristianos. Consideran que Ángel Sánchez debe seguir siendo un ejemplo para ellos, con quienes siempre estuvo correcto.

Vecinos, catequistas y padres aluden en todo momento a cierta "envidia" de algún sacerdote por el número de niños que acudían a la catequesis de Veigamuíños: 42, muy superior al de otras parroquias próximas. Baste señalar que en O Barco asisten 12 y en Viloira solo 5. Es más, en este colectivo aseguraron que un cura podría estar llevando a cabo una búsqueda muy especial en la provincia de Zamora y, más concretamente, en el entorno de Sanabria. Con ella trataría de localizar a una persona que no pusiese reparos en denunciar al párroco de Veigamuíños.

En el pueblo, los consultados no descartan que alguien perteneciente a la Iglesia pudo haber iniciado una "persecución" contra su párroco, posibilidad que, sin duda, expondrán al obispo.