Fachas, paletos y atrasados

Fachas, paletos y atrasados

La polémica generada por ese programa de Euskal Telebista en el que aparecieron varios famosillos vascos calificando a los españoles entre otras cosas de fachas, paletos y atrasados es innecesaria. Sobra. Últimamente todo el mundo se siente ofendido por todo, pero a mí eso en concreto no me ofende. Dichos famosillos de momento todavía son españoles les guste o no, así que y dado que el programa es de humor en realidad se estaban burlando y riendo de sí mismos, algo que en España hace poca gente y que merece un aplauso: aplauso. Nota: este segundo aplauso no es una errata sino el cartel para que aplaudan, porque a estos hay que decirles en cada momento lo que tienen que hacer, es lo malo de tener memoria de pez.

Hay que reconocerles a los intervinientes que la lista de fachas, paletos y atrasados de España no tiene fin. Eso es innegable. Y fíjense que se les olvidó añadir también a los ignorantes. ¡Uau! 

Seguro que entre los fachas aparte de Azaña o Pablo Iglesias incluyen a mayores a los Reyes Católicos, Carlos V y Felipe II; entre los paletos a Cervantes, Lope, Calderón, Quevedo, Delibes, Lorca, Machado y gente así, paletos con ganas; y por último (¡qué lógico!) quedan los atrasados, un grupo que los invitados al programa echando mano de sus vastos conocimientos podrían componer con éxito reuniendo a Francisco Hernández, José de Acosta, Gregorio Marañón, Isaac Peral y Severo Ochoa por citar solo unos pocos a vuelapluma.

A mí el programa y las opiniones de sus invitados me parecen bien. Yo solo siento curiosidad por una cosa, por saber si en esas listas en caso de que las hicieran, no se les olvidarían algunos españoles más también rotundamente deleznables como por ejemplo Juan Sebastián Elcano, Churruca, Unamuno, Pío Baroja, Chillida, Oteiza, Ignacio Aldecoa, Ibarrola o Zuloaga. Por curiosidad, ya digo, no por otra cosa.

Alguna vez he escrito aquí sobre el desprecio y la repulsión que me produjeron siempre, y yo era un chaval entonces, aquellos humoristas televisivos del franquismo tan abundantes en los setenta, cuyo único mérito aunque ninguna gracia era ridiculizar el acento gallego. Estos son de la misma escuela.

Como procuro estar al día de la actualidad política soy de la opinión de que, y esta es una frase que está muy de moda, en el diálogo no se deben levantar barreras sino tender puentes. Y se me ha ocurrido un puente buenísimo, un español famoso, de izquierdas, inteligente y adelantado a su época, que seguramente será del gusto de esos brillantes creadores de opinión del programa televisivo vasco, Sabino Arana. Ya saben, aquel bilbaíno con boina que decía a propósito de sus conciudadanos esto: "Los españoles parecen testimonio irrecusable de la teoría de Darwin, pues más que hombres semejan simios, poco menos bestias que el gorila; no busquéis en sus rostros la expresión de la inteligencia humana ni virtud alguna, su mirada solo revela idiotismo y brutalidad."