Fernando Lusson
VÍA DE SERVICIO
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El señor Horst Schmitt, casi adolescente, huyó en 1939 de la Alemania nazi para enrolarse en la Legión Extranjera y luchar contra el terrible e inhumano régimen de Hitler y su partido Nacional Socialista Obrero Alemán. Tras la conflagración, desde el Palacio del Elíseo se premió su lucha y servicios prestados a la nación gala, otorgándole la más alta condecoración: la Legión de Honor, siendo reconocido y respetado por toda Francia. Un merecido galardón.
Gisèle Pelicot es una francesa, víctima de Dominique Pelicot, su marido, un psicópata pervertido que se dedicó a explotarla sexualmente; un chulo, macarra, cafiche, alcahuete, padrote, canaca o rufián que, mira tú por dónde, constituye un apellido ocupacional de algún personaje conocido, cuyo origen refleja la actividad laboral que desempeñaba el portador original o su familia desde la Edad Media.
El desaprensivo Dominique la drogaba y ofrecía sedada a otros hombres para utilizar su cuerpo. Finalmente, madame Pelicot consiguió desafiar a su consorte y denunciarlo, convirtiéndose el juicio en un caso mediático, no solo por su carga criminal y lo macabro, sino porque fue la propia señora Pelicot quien solicitó que la vista fuera abierta, y no a puerta cerrada como es habitual en estos casos, para que llegase con fuerza a la opinión pública.
Madame Pelicot se convirtió en la imagen de la mujer sometida que se rebela, aunque no coincida exactamente con la idea que en otros países se tiene acerca de lo que es la violencia doméstica o de género, apreciación que por lo general se asocia más al castigo físico, llegando al asesinato, que a la depravación. Como fuera, la señora Pelicot es digna de empatía, aunque no se perciba que haya realizado ninguna labor que la sociedad francesa estime acreedora de un reconocimiento oficial.
Si Moncloa buscaba una víctima a la que homenajear por hacer su caso público y sufrir presiones, habría bastado con condecorar a Elisa Mouliaá
Pero, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, con motivo de la conmemoración del Día de la Mujer, el presidente del Gobierno de España decidió que sí lo era de la Encomienda de la Orden del Mérito Civil, desatándose un corrosivo debate acerca de su idoneidad, ya que para un considerable sector de la sociedad, ni tiene relación ninguna con España ni ha prestado servicios a la nación española, de modo que el reconocimiento se ajusta más a un gesto político o simbólico.
Pero Pedro Sánchez ya ha llegado al punto de que no engaña ni a los sanchistas, amalgama oportunista de zorro, rata y cuervo, que ya tiene al país más que acostumbrado a sus yolandeces, aduce reconocer el impacto internacional en la lucha contra la violencia sexual de Pelicot, al generar un cambio cultural sobre la violencia contra las mujeres, elevándola al altar de la valentía por permitir que el juicio fuera público.
Pero la realidad es más obvia: por la presión de sus socios ultramorales que condenaron a Rubiales por un beso mientras miman a Errejón por una presunta agresión, dentro del simbolismo político, el Gobierno español busca reforzar su discurso sobre la igualdad y la violencia de género, aprovechando la estela del impacto internacional del caso, convirtiendo a Gisèle en un icono de la violencia sexual y visibilización de las víctimas.
Aunque la verdad es seguramente más torpe, lacónica y, al ser Madame Pericot una extranjera, menos polémica, porque, puestos a sostener esa lucha, en el período de 2025-2026, en el PSOE se recibieron 42 denuncias internas por acoso sexual, laboral y tocamientos y comportamientos sexuales inapropiados, muchas de ellas silenciadas en el seno del partido.
Si Moncloa buscaba una víctima a la que homenajear por hacer su caso público y sufrir presiones, pérdidas laborales y sociales, le habría bastado con condecorar a Elisa Mouliaá, pero no contentaría a sus socios de ultraizquierda, de modo que madame Pelicot sirve de cortina para tapar ese pensamiento de Sun Tzu cuando decía que un hombre malvado quemará su propia nación hasta los cimientos para gobernar sobre las cenizas.
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