SIGNIFICADO DE 'LONGA NOITE DE PEDRA'

SIGNIFICADO DE 'LONGA NOITE DE PEDRA'

En este 2012 se cumple un siglo del nacimiento de Celso Emilio Ferreiro. A juzgar por lo hecho hasta ahora, parece que va a ser un centenario muy celebrado, como corresponde a la categoría de uno de los poetas de mayor relieve en lengua gallega.


Su obra, cuyo libro más conocido e influyente fue 'Longa noite de pedra' cuya primera edición data de 1962, desbordó el ámbito lingüístico del gallego para convertirse en las décadas de los sesenta y setenta del pasado siglo en un referente de la lírica más comprometida, más implicada en la denuncia del orden social imperante y en la búsqueda de una nueva realidad.


Su poesía, con fuerte arraigo en la tradición poética gallega (Rosalía, Curros, Pondal) alcanzó en aquel tiempo una notoriedad parecida a la de autores como Blas de Otero, Gabriel Celaya o José Hierro, y tuvo vínculos estéticos y simbólicos con la mejor poesía crítica de la generación del cincuenta.


En 2007 la reedición con una traducción nueva y sólo en castellano de 'Larga noche de piedra' y de sus relatos americanos de la 'Frontera infinita' fue no sólo una llamada de atención sobre la importancia de toda su obra, sino una oportunidad para las nuevas generaciones de lectores de asomarse a ella y de evaluar toda su riqueza estética y ética.


En 'Larga noche de piedra' en efecto, está la esencia de la mirada de Celso Emilio Ferreiro sobre la realidad de su tiempo, pero también una nueva reivindicación del sentido último de la lírica como instrumento revelador de la belleza, de una belleza que se llama verdad. 'Uno busca la verdad/, por todos los caminos, bajo las piedras/ en las raíces oscuras de las miradas/ más allá de espumas y crepúsculos'.


En efecto, la mirada de Celso E. Ferreiro no fue una mirada localista, sino universalista, dotada de un fuerte componente humanista y con plena conciencia del territorio en que ha de moverse la palabra poética. Por otra parte la mezcla de componentes íntimos y preocupaciones colectivas, el tono conversacional, lejano de la estridencia y del artificio, una mirada compasiva sobre la realidad gallega y sus paisajes, dieron una identidad diferenciada a sus poemas y los dotaron de un estilo propio y reconocible.


'Uno busca la verdad por todos los caminos, bajo las piedras' afirma rotundo nuestro poeta. Añadamos tan solo que cuando la idea de verdad ocupa el corazón del hombre, le impulsa a conductas que parecen a los escépticos efectos de fanatismo. Pero no olvidemos nunca que estas conductas paradójicas dimanan de la creencia en la verdad, y ésta une a todos los seres pensantes. En todos los dominios en que se presente, ciencia, religión, filosofía, la verdad es el único bien que podemos compartir. El vínculo que une a los espíritus, a pesar de las diferencias, es la idea de verdad. Por ello debemos reflexionar en la frase de Celso Emilio Ferreiro: 'Uno busca la verdad por todos los caminos'. Acertemos con el camino verdadero.