A mí hay cosas que no me casan

A mí hay cosas que no me casan

Radiotelevisión Española, la que pagamos todos, dedicó hace semanas una cobertura mínima por decirlo elegantemente al WorldPride de Madrid. Vamos, como si aquello hubiera sido una fiesta de pueblo en una canción de los Tequila. Sorprendente teniendo en cuenta que en solo una semana el WorldPride atrajo a Madrid más de dos millones de turistas, lo que incrementó el turismo en la capital de los habituales seis millones de visitantes anuales a ocho. Visitantes que además por lo general dejan mucha pasta. Hay que tener en cuenta que un tipo que hace un viaje desde Minessota a Madrid, tan solo para pasárselo en grande con su novio en el WorldPride durante unos días, suele ser un tipo con pasta. Ni viene con mochila, ni se tira a dormir la mona en un parque público.

Pero la pasta no es lo importante en este tema. Lo importante es el significado y a mí hay cosas que no me casan. Radiotelevisión Española está cubriendo actualmente los Sanfermines con un despliegue de medios espectacular, algo que no hizo con el WorldPride. Se podría entender eso desde la perspectiva de que los Sanfermines son una celebración tradicional en España, y el WorldPride una novedad con menos de veinte años de antigüedad (el primero se celebró en 2000 en Roma). Una novedad que aparentemente solo interesa a unos pocos colectivos y a "gayfriendlys", por decirlo de alguna manera, no sé muy bien. Juzguen ustedes. Fueron dos millones de visitantes.

Un periódico tan serio y riguroso se supone como el ABC llenó sus páginas esos días titulando y centrando todas sus informaciones al respecto en las cantidades de basura que habían quedado tras el World-Pride en las calles de Madrid. ¡Vaya por Dios! ¿Y la basura que dejan las noches de San Xoán en las playas de Galicia cada año, los carnavales de cualquier ciudad de España, la celebración de la Eurocopa si la ganamos o los malditos Sanfermines? ¿Dónde va a parar eso? Toneladas de basura que alguien tiene que recoger. Claro. Por cierto que en estos Sanfermines ya hay unas cuantas denuncias por abusos sexuales y en el WorldPride que se sepa ni una.
Yo creo que algunos ven la realidad a través de un cristal. Como Nerón que veía el mundo a través de cristales de colores para que el mundo le gustara más.

Pero ni siquiera Nerón era lo que pensamos o lo que nos han contado. No. Hay que leer un poco más a los clásicos. Él no incendió Roma. No fue una cosa suya. Y lo de que tocaba la lira entre las llamas es una estupidez. No fue así. Durante y después del incendio Nerón creó y organizó una buena cantidad de servicios y sistemas de ayuda pública para auxiliar a los damnificados por el desastre y reconstruir la ciudad. Esa ciudad maravillosa: Roma.
A mí hay cosas que no me casan. ¿Y a ustedes?