Atticus

Como saben algunos de mis lectores hace un mes que un amigo me regaló un chihuahua. Aunque tuve varios perros de niño, hace muchos años que no tengo así que ahora estoy disfrutando cada día con él, como con una especie de duende divertido y lleno de energía que revolotea por la casa y cuando llegas y abres la puerta te recibe con una locura disparada de saltos, pequeños ladridos, abrazos y lametones, esa especie de cariño incondicional del que solo son capaces los perros, creo. Una delicia. 

Le he puesto de nombre Atticus y otro amigo mío decidió que también se tenía que llamar Goiztiri, así que acepté y tiene un nombre compuesto como los ricos o como los aristócratas. Atticus por el protagonista de la preciosa novela (una de mis preferidas) "Matar un ruiseñor" de Harper Lee; y también Goiztiri, una palabra euskera que significa según parece "amanecer". Vale.

Pero lo más sorprendente de Atticus no son sus nombres, ni sus juegos y cabriolas, ni tampoco como persigue desesperadamente su pelota de Peppa Pig por todo el salón. O como es capaz de recorrer la casa a toda mecha de un lado a otro como si se hubiera convertido de repente en el mismísimo Usain Bolt, batiendo con sencillez y elegancia unos cuantos récords mundiales de velocidad de un golpe. No. ¡Qué va! Lo más sorprendente de Atticus es que cuando en la televisión aparece Puigdemont, Atticus se queda sentado, observándolo y escuchando sus palabras atentamente, como si las valorara con verdadero interés. 

Dado que Atticus es un cachorro aún, en realidad un bebé, he pensado que lo que le interesa del president quizá sea su pelo o esa sonrisa tan estupenda que tiene el político gerundense. Le he preguntado por eso en el lenguaje de los perros pero no he obtenido ninguna respuesta coherente, salvo que pueda interpretarse como tal el morder y sacudir con salvajismo su muñeco amarillo, como hacen con sus presas los grandes felinos enfurecidos en los documentales de La 2. ¡Uuuh, qué miedo! No sé que pensar. ¿Será Atticus un vigués independentista catalán? ¿Quizá un futuro politólogo que piensa especializarse en la segunda transición española y centrarse sobre todo en el tema del soberanismo de Catalonia y otras comunidades autónomas con aspiraciones? O ¿y si es un miembro de Junts pel Sí que tengo camuflado en casa y aún no me he dado cuenta? ¿Quién sabe? La vida es un misterio y eso es lo bonito. ¿Qué sería de nosotros sin misterios? ¡Ay Dios!, pregúntenle a cualquier creyente. ¿Qué sería de nosotros si supiéramos todas las respuestas? Nada. No seríamos nada.

Bueno, dejémonos de tonterías que ya está bien y este artículo me está saliendo incomprensible, me voy a ponerle a Atticus su 3% de pienso Royal Canin en el comedero, que lo tiene vacío el pobre y anda por ahí desde hace un rato quejándose como puta por rastrojo. En fin... que ustedes lo pasen bien. ¡Guau!