Claro, Rick

Para muchas personas entre las que me incluyo, Casablanca estaría entre las diez mejores películas de la historia del cine. Vale, esas listas son absurdas: El Padrino, Ciudadano Kane, 2001, Ocho y medio, Apocalypse Now, Ladrón de bicicletas, algunas de Tarkovsky, John Ford, Griffith o Einsenstein, etc.

El caso es que todo el mundo conoce las típicas frases de Casablanca como "Tócala otra vez, Sam", frase que por cierto no se dice nunca en la película; o "presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad". Pero a mi me gusta especialmente otro diálogo. Me emociona más. El diálogo entre Rick (Humphrey Bogart) e Ilsa (Ingrid Bergman) con las breves intervenciones de Louie, el capitán Renaud (Claude Rains), en el brumoso aeropuerto de Casablanca ante el avión a punto de despegar hacia Lisboa. Un diálogo que acaba con el apretón de manos entre Rick y Víctor Laszlo (el héroe de la resistencia) y con este diciéndole a Rick: "Bienvenido a la lucha. Esta vez sé que seremos los vencedores."

La magia de Casablanca y su éxito es que todos quisiéramos ser o haber sido Rick alguna vez, ese tipo duro, solitario, melancólico y enamorado, pero que renuncia a su amor por amor.
 "(Rick, apuntando a Louie con una pistola) –Dígale al sargento que lleve el equipaje del señor Laszlo al avión. / (Louie) –Claro, Rick, lo que usted diga. / (Rick) –Si no le importa ponga usted los nombres, así será más oficial. / (Louie) –Piensa usted en todo ¿eh? / (Rick) –Los nombres son Víctor e Ilsa Laszlo. / (Ilsa) –Pero, ¿por qué mi nombre Rick? / (Rick) –Porque te vas en ese avión. / (Ilsa) –¿Pero es que tú no vas a venir? / (Rick) – Yo me quedo aquí hasta que ese avión haya despegado. / (Ilsa) –¡No, Rick, no! Anoche dijiste... / (Rick) –Anoche dijimos muchas cosas. Dijiste que yo tenía que pensar por los dos y es lo que he hecho. Y sé que tienes que subir a ese avión con Víctor, que es a quién perteneces. / (Ilsa) –Pero Rick, escucha. / (Rick) – Escúchame tú. ¿Tienes idea de lo que te espera si te quedas aquí? Los dos acabaríamos en un campo de concentración, ¿verdad Louie? / (Louie) –Me temo que el mayor Strasse insistiría en ello. / (Ilsa) –Lo dices para que me vaya. / (Rick) –Lo digo porque es cierto. Y es cierto también que perteneces a Víctor. Eres parte de su obra, eres su vida. Si ese avión despega y no estás con él lo lamentarás. Tal vez no hoy ni mañana, pero más tarde, toda la vida. / (Ilsa) –¿Nuestro amor no importa? / (Rick) –Siempre nos quedará París. No lo teníamos. Lo habíamos perdido hasta que viniste a Casablanca. Pero lo recuperamos anoche. / (Ilsa) –Dije que nunca te dejaría. / (Rick) –Y nunca me dejarás."

Vuelvan a verla. Yo la he visto más de cien veces y cada vez me parece la primera.