Días de Galicia

Un año más el 25 de jullo ha sido no el Día de Galicia, sino "Los Días de Galicia". El día del PP, el del PSOE, el de IU, el de las Mareas, el de Anova y el del Bloque. Todos por separado. Algunos incluso en un alarde de galleguismo celebraron su día por duplicado en Vista Alegre y en Galeras a la vez, subiendo y bajando las escaleras todo el rato ¡qué gallego!

En cambio los que no pertenecemos a ningún partido y no tenemos el don de la ubicuidad, tuvimos que contentarnos malamente con quedarnos en casa o ir a ver los fuegos del apóstol por la noche. Galicia es así: ni siquiera es un sitio distinto ya, ahora son varios sitios distintos a la vez.

Si miembros o simpatizantes de los variados partidos políticos pueden, y lo hacen, tomarse unas cañas en comandita todos los días o permanecer sentados unos minutos en el hemiciclo unos al lado de los otros, no entiendo porqué no pueden celebrar el Día de Galicia todos juntos. ¡Solo es un día al año, hombre! No os pongáis así que no es para tanto. El tema es solo Galicia. 

Si he de decir la verdad a mí el día de Galicia me importa un grelo. Literalmente. Me da exactamente igual el día 25 que el 22, el 16 o el que sea. Mi Galicia no es de días, ni de banderas, ni de ideologías, es la Galicia de Cunqueiro, Emilia Pardo Bazán, Valle, Rosalía, Castelao, Curros, Pombal (a estos cinco últimos se los llama así, con un solo nombre como a Federico), Benito Feijoo, el padre Sarmiento, Maruja Mallo, Ramón Cabanillas, Celso Emilio Ferreiro, Concepción Arenal, y tantos y tantas más. 

Vale, miento: no me importa un grelo, me da vergüenza ajena. Y la vergüenza ajena como sabrán ustedes es la vergüenza que le da a uno pero debería darle a otro. Eso sí, la cara se te pone colorada igual.

Por si las celebraciones eran pocas y como el mismo día es el del Apóstol Santiago que por cierto es el patrón de España y no el de Rouzós de Abaixo, los curas tienen también su propia celebración, botafumeiro incluido y a todo lujo en la Catedral. Esto es un sindiós. Yo para curarme el disgusto me tomé unas xoubiñas y una de pulpo junto con unos amigos, todo aderezado con unos vasos de ribeiro que además nos ayudaron a echar unas risas, así que creo que contribuimos más nosotros al Día de Galicia que todos los otros manifestantes que se repartieron más o menos arbitrariamente por la geografía gallega el día 25. 
Según leí en la prensa al día siguiente una parte de Podemos celebró el Día de Galicia en A Estrada y en un discurso histórico, alguno de sus dirigentes apeló encendidamente a "As Irmandades da Fala". Pero estas son "As Irmandades de Babel". Vale, ok, el último que apague la luz. Grazas.