El imbécil de Platerías

El imbécil de Platerías

Un tipo se dedicó el otro día a pintarrajear una figura en piedra de la fachada de Platerías, en la catedral de Santiago de Compostela, con un spray o algo así. No dudo de que el chavalote (estoy seguro de que es un chavalote) pasará a la historia como "el imbécil de Platerías". Todo un mérito. Quizá eso sea lo más grande que haya hecho o vaya a hacer en su vida ese tipo (también estoy casi seguro de esto). 

Cuando estuve estudiando en Santiago en la escuela Maestro Mateo, iba a veces a dibujar la fachada y la plaza de Platerías. Me sentaba enfrente, en el suelo, apoyando la espalda contra la Casa del Cabildo o bien junto al propio pórtico, abría un bloc y me pasaba horas dibujando a plumilla o con lápiz la fachada, las escaleras, o la fuente de los caballos, o yo qué sé. Aun conservo en alguna caja perdida e ilocalizable en el trastero de casa un bonito (ya saben que no tengo abuela) dibujo a lápices de colores de aquellos Alpino, del Rey David de esa preciosa fachada, tocando la lira.

Lo de pintarle unos bigotes a una escultura del siglo XII no es más que una gamberrada de un ignorante pero yo que ni soy juez ni quiero serlo, opino que deberían caerle por eso varios años de cárcel. O quizá siglos. Así aprendería.

Por supuesto un idiota que pintarrajea una escultura antigua solo es un idiota y nada más. Pero me gustaría recordar aquí un libro del que hablé en un artículo pasado y que me regaló un amigo en mi último cumpleaños hace un par de meses, un libro fabuloso: "La edad de la penumbra", de Catherine Nixey. Un libro que explica la destrucción artística que llevaron a cabo las nuevas religiones en los primeros siglos de nuestra era. Y las nuevas religiones en ese contexto eran sobre todo el cristianismo. Ya lo conté, creo. ¿Por qué las estatuas griegas y romanas que conservamos nunca tienen penes? Porque se los arrancaron a machetazos.

El innombrable y todavía desconocido autor de la pintada (no por mucho tiempo, lo encontrarán porque hoy se encuentra a todo el mundo, siempre hay alguna cámara por ahí) que pintarrajeó la escultura no es un desquiciado religioso, ni nada parecido. No tenía ninguna intención ideológica, política, ni reivindicativa al hacerlo. Seguro. Solo es un idiota integral al que le pareció divertido hacer esa pintada. Estaría borracho como una cuba, aunque eso tampoco justifica ni explica nada.

La escultura es del siglo XII. Yo creo que a ese tipo le irían de perlas doce siglos de cárcel. Y que se pinte los bigotes él en el trullo, mientras pasa el tiempo.

"El imbécil de Platerías". Algún día habrá que hacerle un monumento. Si hay que aportar dinero yo estoy dispuesto a dar un euro con tal de que, eso sí, el monumento se haga en papier-mâché.