El hombre sembrado

El hombre sembrado

Hace poco en un artículo de tintes cinematográficos en esta misma columna califiqué irónicamente a nuestro presidente Mariano Rajoy como "El hombre tranquilo", recordando la famosa y genial película de John

Ford protagonizada por John Wayne y Maureen O'Hara. Pero últimamente y aunque sigo sin ser fan de Rajoy (dificilmente lo seré) creo que debería calificarlo como "El hombre sembrado", una película inexistente y obviamente gallega, porque el tipo está "sembrado" de verdad. No hay más que prestar atención a sus ingeniosas intervenciones en el Congreso o ante los micrófonos de la prensa. Estoy a punto de empezar a cogerle cariño. 

En "El hombre tranquilo" hay una escena, la del inicio, que siempre me ha encantado y es mi favorita. Aquella en la que el boxeador Sean Thornton (John Wayne) regresa a Irlanda desde América, se baja del tren en Castletown y empieza a preguntar a todo el mundo como llegar a Innisfree, un pueblecito, su pueblo natal. Thornton, un yanqui cargado de sencillez y sentido común, acaba rodeado de un nutrido grupo de solícitos irlandeses ofreciéndole amablemente toda clase de respuestas, consejos y recomendaciones. El problema es que todo el mundo le contesta con cualquier dato o curiosidad local más o menos interesante sobre Innisfree, pero nadie le dice el itinerario que debe seguir para llegar allí.

Según he leído en algún sitio la escena está inspirada en un chiste irlandés a propósito del carácter de esos tipos curiosos de la Dulce Eire, un chiste que puede resumirse rápidamente así para que se entienda bien:

– Oiga, por favor, ¿podría decirme como tengo que hacer para ir a Innisfree?

– Amigo mío, si lo que quiere es ir a Innisfree es mejor que no vaya desde aquí.

Gallegos, irlandeses, y también bretones por cierto, son (somos) la misma cosa. Por eso Castelao se fue durante una temporada a la Bretaña francesa, a dibujar cruceiros que después de todo los de aquí ya los tenía muy vistos. El caso es que en los últimos tiempos Rajoy se está revelando como el mejor representante de humor irlandés que tenemos en España, lo que no resulta tan extraño ya que él es de Santiago de Compostela, la famosa y conocida capital de Irlanda. 

Yo creo que deberíamos hacer tres cosas. Primera, darle a Rajoy un programa en televisión en prime time. Sería todo un éxito ya que "El Club de la Comedia" está acabado y ya no lo aguanta nadie. Segunda, invitar a San Patricio a que se venga a vivir a Santiago. Y tercera, incluir un trébol en la bandera (¡vaya! me ha salido un pareado sin haberlo preparado).

Pero no vamos a hacerlo porque los gallegos somos indecisos y "a veces la mejor decisión es no tomar una decisión, que también es tomar una decisión." O quizás porque "por las carreteras tienen que ir coches y de los aeropuertos tienen que salir aviones", así que no hay que complicarse.

En fin... "gobernar es muy difícil".