La estupidez de La Manada

La estupidez de La Manada

Atención, este artículo puede contener un lenguaje ofensivo para algunos lectores. Lo siento.
Los integrantes de La Manada, aparte de ser lo que ya sabemos, unos delincuentes y criminales sin escrúpulos, tienen una virtud muy común hoy en día: la estupidez. Sí, es una virtud. Mucha gente es estúpida, pero poca es tan estúpida.

Desde que empezó este asunto hace más de dos años tanto ellos como sus abogados llevan todo el tiempo pidiendo que no se publiquen las fotos de sus caras en las redes sociales, lo que no ha hecho sino multiplicar la presencia de sus jetas de cerdo en internet, para que los conozcamos todos a todos, desde el guardia civil hasta el panadero. Y vaya que algunos son chicos guapos pero la cosa es así. Guapos sí, pero criminales también.
Sabíamos que eran imbéciles pero no tan, tan imbéciles. Esos chicos lo van a tener difícil para vivir en el futuro en cualquier sitio de España. Los conocemos. Conocemos sus caras. Yo como me encuentre a uno en la calle, juro que lo apedrearé como un yihadista barrenado matando a un infiel. Por Alá. Y seguro que a muchos ciudadanos españoles les pasará lo mismo que a mí. Ya digo, no lo tienen fácil.

Y cuando me meto en el Facebook tengo que quitarme de encima sus caras constantemente, porque son una pura pesadilla. No quiero bromear con esto, pero dejando aparte por un momento el delito gravísimo, si es que se puede hacer eso, dejarlo aparte, son gilipollas hasta decir basta. Son la estupidez hecha realidad. La estupidez los puede, aparte de que los puedan otras cosas, claro.

Son la estupidez convertida en michelines grasosos de ese tipo repulsivo, José Ángel "el Prenda"; la estupidez de los guapetes Alfonso Jesús Cabezuelo o Antonio Manuel Guerrero; o la de los perfectos idiotas Jesús Escudero y Ángel Boza, el coleccionista de gafas de sol robadas. La estupidez. Todo un logro. La Manada es así. Se pusieron el nombre perfecto.

Pero la estupidez no es lo importante en esto. Lo  importante es la vergüenza que nos da a los demás. El otro día comentando este tema con unos amigos yo apunté que si cinco tipos follaron, violaron y se hicieron unas mamadas con una chavala en quince minutos, no lo entendía. A mi quince minutos no me dan ni para empezar. Y ellos eran cinco. ¿A eso le llaman follar? Yo creo que ni saben lo que es follar. Confunden las cosas porque no tienen ni idea de lo que son las cosas.

Follar, una palabra malsonante que no queda bien por escrito ni hablada salvo en las películas porno, significa muchas cosas que los de La Manada no captan. Significa te quiero, significa quiero tenerte, significa bésame, significa abrázame, significa quiero besarte yo, significa quiero correrme dentro de ti, significa tócame, significa todo eso y mucho más. 
Pero los de La Manada nunca lo entenderán.
Eso es la estupidez.