Los autobuses están de moda

Los autobuses están de moda

La conocida organización sorda Hazte Oir ha conseguido con sus absurdos autobuses lo que parecía imposible: poner a la última un medio de transporte tradicionalmente denostado y despreciado hasta límites casi dolorosos para los propios autobuses. A sus varios autobuses, me refiero a los de Hazte Oir, le han seguido el autobús del programa del Gran Wyoming y ahora también el autobús de Podemos. O sea que los autobuses ya son "trendy fashion" como si fueran la última colección de Gucci, Dolce & Gabbana o Victoria's Secret, y hasta empiezan a resultar sexys, ¡uuuh! con esas formas tan rotundas y contundentes que tienen. ¡Qué bárbaro!

Como usuario habitual de autobuses desde hace unos años pues ya no tengo coche y los horarios de tren me vienen mal, la cosa me llama la atención y me parece perfecta. Los autobuses se merecen unos honores que se les han negado en los últimos tiempos no sé muy bien por qué. Solo aquel grupo de punk coruñés de los años 80, Viuda Gómez e Hijos, les dio en su momento el reconocimiento que merecían con su famosa canción "Yo nací en un Castromil, yo nací en un Castromil".

La verdad es que tanto el tren como el coche son aparentemente mucho más cómodos por distintas razones en cada caso, pero los autobuses no se merecían este maltrato histórico y los de las organizaciones que he citado más arriba están contribuyendo a rescatar su imagen y sus innegables valores. Yo he entrevistado a algunos autobuses en las estaciones de autobuses de Vigo, Ourense, Santiago y otras y así me lo han confirmado muchos con sus intervenciones en un documental que rodé recientemente y que quizá pronto puedan ver ustedes en Netflix. Para muestra aquí tienen:

– Ya era hora de que se reconocieran nuestros méritos. Llevamos años trabajando en esto y dándolo todo. No hay derecho (un autobús de Monbús).

– Sí, es una injusticia que nos traten así. Ahora solo interesan los coches de marca y los trenes de alta velocidad. Si no tienes unas medidas perfectas y un cuerpo estupendo ni te miran (un autobús de Transportes Arias que no quiere decir su nombre).

O este otro de Alsa que se negó a ser fotografiado por temor a sufrir represalias:

– Es una vergüenza. Tanto Ave y Alvia y nosotros qué. Que nos jugamos la vida por las carreteras todos los días... y sin vía que tiene mucho más mérito. Fíjate en los Estados Unidos por ejemplo, con los Greyhound recorriendo la ruta 66 ¡eso es otra cosa! Allí sí que tratan bien a los autobuses pero aquí, a patadas.

Así que los autobuses por fin están empezando a convertirse en las nuevas top models con sus 3,50 por 3,50, por 14m (más o menos, por decir algo). Demos las gracias a Hazte Oir, al Gran Wyoming y a Podemos por rescatar del olvido a estas bellezas que sin saberlo teníamos en casa. ¡Salud!