Ourense

La expansión del coronavirus se ceba con el centro de mayores de Celanova

Ourense

ANÁLISIS

La expansión del coronavirus se ceba con el centro de mayores de Celanova

Un usuario de la residencia de Celanova entra en una ambulancia para el traslado a Baños de Molgas (JOSÉ PAZ).
photo_cameraUn usuario de la residencia de Celanova entra en una ambulancia para el traslado a Baños de Molgas (JOSÉ PAZ).
Los positivos en el geriátrico superan los 60, mientras un usuario de la residencia de Castro Caldelas se suma a los fallecidos

La aceleración que el COVID-19 está mostrando en Ourense en los últimos días (con 302 casos activos confirmados este viernes por el Sergas, un 30,7% más en 24 horas) se está asentando en su propagación por las residencias de mayores de la provincia, con una segunda muerte en Castro Caldelas y especial énfasis en lo que sucede en el geriátrico San Carlos de Celanova, donde los resultados de los tests realizados a personal y usuarios el pasado lunes dejan un balance total de 64 personas contagiadas de coronavirus, después de que se confirmase que 33 residentes más habían dado positivo en las pruebas. A estos hay que sumar los 13 ya confirmados hace unos días (uno de ellos fallecido). Por su parte, hay 10 pruebas que han dado negativo, precisan desde Política Social. Entre los trabajadores, hay 18 casos positivos.

La gravedad ha obligado a actuar, dada la inquietud generada en Celanova por el baile de decisiones sobre los mayores. Este viernes a primera hora de la tarde, se ponía en marcha el operativo para trasladar a 13 usuarios con coronavirus a la residencia integrada de Baños de Molgas, habilitada para aislar a los positivos en geriátricos, en la que están desde el martes otros 11.

NEWSLETTER

Suscríbete gratis al boletín especial del coronavirus de La Región

Ocho residentes permanecerán en las instalaciones de la villa de San Rosendo, en plantas separadas y en una situación de total aislamiento respecto al resto de usuarios, informó el alcalde celanovés, Antonio Puga, explicando que las situaciones personales de estos –con problemas de movilidad– hace inviable su traslado a Baños de Molgas, donde no podrían ser atendidos correctamente.

Más problemas

Aunque la situación de la residencia de Celanova es la más grave por la magnitud del problema, también hay preocupación en la Fundación San Rosendo, organización que ha confirmado una decena de positivos en centros de su titularidad, ocho de ellos en el mismo enclave, la residencia Nuestra Señora de la Esperanza, situada en la ciudad, a los que se suman un contagio en Divino Maestro y otro en Santa Cruz, en este caso dedicada a la atención de personas con discapacidad.

Con el objetivo de extremar la atención y prevenir nuevos casos, tanto entre usuarios como trabajadores, la Fundación San Rosendo reclama con urgencia que se les proporcione Equipos de Protección Individual (EPI). "Necesitamos más para poder atender a los aislados", claman desde la organización ante la previsión de un incremento de casos: "Es la mejor manera de evitar que el virus se extienda en las residencias".

Otros geriátricos que están notando que el virus llama a la puerta con virulencia están en Castro Caldelas y O Barco. En el primero, uno de los tres positivos confirmados esta semana fallecía este viernes por la tarde a los 96 años. "Llevaba unos días malito, tenía problemas y no pudo", dice la alcaldesa, Sara Inés Vega. En el centro valdeorrés tienen cinco casos positivos.

La concentración de casos en geriátricos está en el centro de las preocupaciones del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que ha pedido aislar a todas aquellas personas con síntomas sin esperar a las pruebas, abriendo la puerta a habilitar más centros medicalizados e integrados, dado que ya se rebasan sobradamente el centenar de contagios en residencias. En la oposición, el PSOE urge un plan extraordinario de contratación de personal, así como el cumplimiento estricto de los protocolos. El BNG de Celanova exige más personal para el centro del municipio.

Más casos

Además de en las residencias, el coronavirus continúa sacudiendo también a la política provincial. A los casos conocidos de los senadores del PP Carmen Leyte y Jesús Vázquez, este viernes se conoció que el alcalde de Monterrei, José Luis Suárez, y el exregidor de Cenlle Gabriel Alén (ambos también del PP) recibieron la confirmación de que estaban entre los contagiados, permaneciendo ambos en su domicilio, sin tratamiento específico.

En el caso de Suárez, se une al de su padre, exalcalde de Monterrei e ingresado en el hospital de Verín con pronóstico favorable. Otros tres miembros de la corporación se han hecho la prueba, con un negativo y dos resultados pendientes. Por lo que respecta a Gabriel Alén, que había dejado el cargo a principios de marzo para enrolarse en la candidatura del PP a las Autonómicas, lleva dos semanas en su domicilio en cuarentena, "mejorando día a día".

Otras localidades afectadas por casos de coronavirus son Porqueira, con un segundo positivo registrado de una mujer del entorno de la primera afectada. La alcaldesa, Susana Vázquez, explica que la evolución es favorable. Mientras, también en Vilariño de Conso y Arnoia se activaron los protocolos para controlar contagios.

Curva al alza

La propagación del virus por la provincia se deja sentir con claridad en las cifras totales que maneja la Consellería de Sanidade, con una curva que mantiene todavía una tendencia al alza preocupante, después de que se constatase el mayor incremento porcentual de todas las áreas de Galicia, una subida de un 30,7% que deja los casos activos ya en 302, aumentando la ventaja con Pontevedra y rozando ya ser la primera zona de la Comunidad con más positivos por habitante, aunque con la buena noticia de anotar ya una tercera recuperación del virus.

Además, se ha frenado algo la tendencia que llevaba a aumentar los ingresos en hospitales de pacientes infectados, una cifra que se situaba en el balance proporcionado ayer en 73 personas que precisan atención hospitalaria, con una decena de ellos "con pronóstico grave" en la UCI, nueve en la del CHUO y el otro en Cosaga. El hospital de referencia en la provincia acoge en sus instalaciones a 54 pacientes en planta, mientras que seis están en el centro de Valdeorras y cuatro en el de Verín, añadieron desde el Sergas.

Mientras, el tercer fallecimiento diario consecutivo supone que Ourense contabilice ya seis personas muertas con coronavirus, elevando la cifra total de Galicia a 50 defunciones. Además de en la provincia, tuvieron lugar en Pontevedra, A Coruña, Ferrol, Vigo y Santiago (dos). En la capital fallecía Dositeo Rodríguez, quien fuera conselleiro con Manuel Fraga. En la Comunidad gallega había ayer más de 2.200 casos de coronavirus en evaluación. Se contabilizan 67 altas.

La gerencia se prepara

Ante la intensificación de la pandemia, la gerencia del área sanitaria de Ourense acelera también la puesta en marcha de las fases previstas en su plan de contingencia, con el objetivo de centralizar los ingresos positivos y sospechosos en plantas del edificio de hospitalización, así como una UCI específica que ya está operativa desde el jueves.

Con estas maniobras, el Sergas busca separar la asistencia a los pacientes con coronavirus de la habitual. El plan también prevé hacer uso de plantas de Materno-Infantil y Cristal, así como el hospital de Piñor. En paralelo, los médicos de centros de salud y PAC se centran en el seguimiento telefónico de los pacientes que están en sus domicilios, liberando a los especialistas para el trabajo en el CHUO.

Todo esto se planifica entre quejas de la junta de personal, que exige más medios materiales para los trabajadores, asegurando que ya son más de 60 los sanitarios infectados por coronavirus, doblándose la cifra en menos de una semana.

Vigilancia policial

La mejor medicina para aplacar los efectos del coronavirus continúa siendo seguir las normas establecidas de confinamiento en los domicilios, limitando los desplazamientos a lo necesario para subsistir. A las puertas del fin de semana y para controlar movimientos en vehículos, los cuerpos policiales y la Guardia Civil intensificaron su vigilancia para impedir los viajes a segundas residencias en concellos del rural, municipios que estos días extreman el cuidado para evitar problemas.