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Lora González: “Me gusta mucho el bordado, es muy de abuela… ¡aunque ellas no bordaban coños, claro!”

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Entrevistas encadenadas

Lora González: “Me gusta mucho el bordado, es muy de abuela… ¡aunque ellas no bordaban coños, claro!”

Lora González, diseñadora, patronista y creadora de la marca Salsagaucha.
photo_cameraLora González, diseñadora, patronista y creadora de la marca Salsagaucha.

Diseñadora y patronista, la creativa ourensana está detrás de la firma Salsagaucha: moda sostenible que abandera un feminismo reivindicativo y festivo

Bajo el runrun de la actualidad cotidiana, vibra la escena gráfica ourensana. Para explorar la obra e inquietudes de sus tatuadores, diseñadores o dibujantes de cómic, comenzamos a ciegas una serie de entrevistas encadenadas: cada protagonista escogerá al siguiente. La anterior fue al ilustrador y tatuador Abraham Caride, y él nos dirigió a Lora González, creadora de la firma de moda Salsagaucha.

Profeta en su tierra, no es difícil ver diseños de esta ourensana por las calles de la ciudad. En concreto, en las caras de los paseantes: durante las últimas semanas, González ha producido desde su casa un buen abanico de mascarillas premium para llevar la protección sanitaria a otro nivel. Es la última declinación de un espíritu creativo que estudió diseño gráfico, impulsó una tienda de moda en San Lázaro y -tras muchas vueltas- ahora dedica todo su esfuerzo a Salsagaucha, una firma orgullosamente feminista, gamberra y sostenible.

Lo primero que uno ve al entrar en la cuenta de Instagram de tu marca es un pezón bordado en tela, y tu logo es un coño ilustrado, ¿una declaración de intenciones?

Sí, porque soy feminista, disfruto mucho de mi feminidad, y creo que el coño es un símbolo muy representativo. Soy consciente de que no es inclusivo al 100% -ahí están las mujeres trans-, pero, ¿por qué un hombre puede dibujar todas las pollas que quiera, pero una mujer que dibuja un coño ya parece una terrorista? ¡Cómo si no menstruáramos! Creo que hay que acabar con el tabú: yo bordo coños y pezones como podría bordar ojos, orejas o cualquier otro órgano.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

🩸CONA🩸 #feminist #embroidery #ourense #artesania

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Muchos artistas lamentan que Instagram les censura ilustraciones con pezones, ¿te ha pasado alguna vez con uno de tus bordados?

No, ¡pero mira que lo he intentado! Recuerdo que hice unas fotos más de desnudo, colocando los bordados en el lugar donde iría el pezón, y que varias amigas compartieron la imagen… y nada. ¿Cuál es el criterio, por qué esto sí y lo otro no? Dejemos de sexualizar los cuerpos, abandonemos esta mirada y veamos más el interior.

Como creadora, ¿has sentido que se te ha tratado diferente por ser mujer?

Claro. Soy mujer, y soy consciente de las limitaciones que he podido tener, también en el campo artístico: siempre prevalece la opinión de mis compañeros. Aun así, creo que esta discriminación me ha hecho ser más dura, he aprendido a echarle cara a la vida y a sacar las garras.

Mucho de eso hay en Salsagaucha...

Sí, quiero que la marca sea como yo: feminista, pero alegre, festiva. Creo que estamos aquí por muy poco tiempo, así que hemos de intentar disfrutarlo y ayudar a los demás, que también nos da alegría para continuar. 

salsagaucha bordado

El propio nombre de Salsagaucha ya suena divertido. Por curiosidad, ¿de dónde viene?

Ui, si te cuento… (se ríe) La salsa gaucha es -ya lo dice el nombre- una salsa, de origen argentino. Yo tengo familia de allí, y un día me puse el nombre como apodo, como una coña de casa. Lo divertido es que cuando la marca Ybarra -la marca que comercializa una salsa bajo este nombre- se abrió un perfil de Instagram, me escribieron diciéndome que me cambiara mi nombre. Les respondí que vale, pero solo si me mandaban a cambio una cesta de productos. El lote nunca llegó, así que me enfadé y registré el nombre: ¡ahora Salsagaucha soy yo!

Me llama la atención que la marca es muy ourensana: los modelos de las fotos, las tiendas donde se vende...

Sí, eso lo tengo claro: quiero que uno de los pilares de mi firma sea la sostenibilidad. Busco que todos mis proveedores -de tejidos, de cajas, de estampados…- sean empresas pequeñas, y de Ourense, o de Galicia. Eso encarece la fabricación y reduce mi margen de beneficios, claro, pero prefiero que sea ético a que sea súper rentable. Por otro lado, ¡es que Ourense es lo que llevo dentro! Si algún día logro tener tiendas propias de Salsagaucha fuera, me gustaría que Ourense siguiese siendo nuestra ciudad de referencia.

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Orgullo local, desde luego, ¿lo ves en otros creativos de tu generación?

Creo que en ciertas personas sí que lo hay, aunque muchos han tenido que irse fuera, porque dedicarse a un oficio creativo en Ourense es muy complicado. La semana pasada entrevistabas a Abraham Caride, y estoy 100% de acuerdo en lo que dice sobre la ayuda pública: no hay apoyo para exponer, ni te dan facilidades para montar actividades en la calle.

Él decía que solo queda exponer en los bares…

Es así: en Ourense la escena alternativa se mueve en los bares… precisamente porque no hay otro espacio. Lugares como El Pueblo o Mur Marxinal pueden ser buenas plataformas para que la gente vea el trabajo de artistas nuevos. Aún así, estoy segura de que si hubiera algo más de apoyo por parte de la administración -más allá de los tres o cuatro de siempre-, muchos de los que se van se involucrarían más en la ciudad, traerían exposiciones, o abrirían locales.

También hay gente de fuera que viene a vivir a la ciudad; por ejemplo, a estudiar en la EASD Antonio Faílde.

Sí, y muchos hacen cosas muy guays, pero -por muy chulo que sea su trabajo- no tendrán el mismo arraigo en la ciudad que alguien que ha crecido aquí. A mí me encanta viajar, pero el sentimiento de aquello que ves todos los días se lleva muy dentro. En mi caso, por ejemplo, he visto a las abuelas bordando ganchillo desde niña, y mantengo la tradición… aunque, claro, ¡evidentemente ellas no bordaban coños! Se pueden usar las técnicas de siempre como algo revolucionario.


Para acabar, ¿a quién le hacemos la siguiente entrevista? 

Lo he estado pensando, y para elegir me he regido por dos principios: que sea mujer y que sea ourensana. Por eso, me gustaría mucho nombrar a Noelia Blanco: es fotógrafa y ahora me está ayudando en Salsagaucha, pero más allá de esta conexión, me gusta muchísimo la perspectiva que le da a su trabajo, y creo que merece que más gente lo conozca. 

*Si quieres leer la serie de entrevistas encadenadas desde el principio, haz click aquí para ir a la primera entrevista