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Los motores económicos ourensanos, ante un 2020 de desafíos y amenazas

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Los motores económicos ourensanos, ante un 2020 de desafíos y amenazas

La Ribeira Sacra, llamada a ganar protagonismo en 2020, tanto a nivel turístico como con sus vinos. (Foto: José Paz)
photo_cameraLa Ribeira Sacra, llamada a ganar protagonismo en 2020, tanto a nivel turístico como con sus vinos. (Foto: José Paz)
Los riesgos del Brexit y el proteccionismo, la planificación a nivel turístico o el despegue termal condicionan la actividad económica

Momentos de desafíos, amenazas o retos, pero también de oportunidades para los motores económicos de la provincia de Ourense en un 2020 que ya asoma la cabeza por la puerta, año en el que Ourense debe consolidar el potencial mostrado desde hace años, pese a las dificultades que aparecen en el horizonte, en campos como el turismo, el sector vitivinícola o el pizarrero, pero también conseguir el despegue definitivo en áreas como el termalismo. Mientras, ámbitos emergentes como el tecnológico pueden beneficiarse colateralmente de una evolución positiva de ciudad y provincia, convirtiéndose en lugares cada vez más atractivos para vivir.

Incertidumbre mundial

La crisis y el "pinchazo" en los movimientos del mercado interno obligó a las empresas a buscarse las habichuelas en otros mercados, creciendo como la espuma las ventas internacionales de varios sectores ourensanos, como puede ser el caso del sector agroalimentario o de la pizarra, que se enfrentan ahora a políticas proteccionistas como las de Estados Unidos o la salida del Reino Unido de la Unión Europea. ¿Hay motivos para preocuparse?

"Evidentemente sí, y va a obligar a buscar nuevos mercados para nuestros productos. Aquellas que ya lo han hecho se encontrarán en mejores condiciones para competir, las que no lo han realizado, tendrán graves problemas", augura el profesor del Campus Alberto Vaquero.

En esta línea, el presidente del Consello Regulador del Ribeiro, Juan Casares, confirma que la situación "preocupa a todos y habrá que intentar adaptarse", añadiendo que quizá la hoja de ruta pase por "reorientarnos a otros mercados"

Promoción

Fronteras quiere ampliar también sel sector del turismo, que este año batirá de nuevo un récord de pernoctaciones y visitantes por el empuje de enclaves como la Ribeira Sacra, en plena batalla por ser Patrimonio de la Humanidad, lo que requerirá una ejecución de acciones para "que a xente poida vivir aquí e poida facelocun patrimonio cultural valorado internacionalmente", según declaró el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

"Hace falta un estudio multidisciplinar con especialistas en geografía, urbanismo y economía como punto de partida para aprovechar el potencial que tiene la Ribeira Sacra. Hay que planificar todo", sostiene Alberto Vaquero, que recuerda la próxima llegada del AVE (el viaje desde Madrid se reducirá ya una hora en 2020) y las escasas acciones puestas en marcha para rentabilizar esa infraestructura: "Tiene que llegar, pero no pasar de largo. Si el tejido empresarial y económico no es capaz de ver todo lo bueno del AVE, de nada valdrá esa parada". En esta línea, el Concello de Ourense sigue con el plan de dinamización turística guardado en el cajón.

El despegue termal

El próximo ejercicio debe servir también para sentar las bases de la pieza del puzle termal que no termina de colocarse, el gran hotel balneario en la ciudad, cuyo desarrollo ha vuelto a emerger en los últimos días a instancias de la Diputación, dispuesta a ceder el Pazo Provincial si los estudios confirman las conclusiones positivas de las pruebas iniciales. La reconstrucción de los recursos a orillas del Miño, con A Chavasqueira calcinada y las termas públicas arrasadas por los temporales, deberes sobre la mesa.

"Ourense necesita ya un espacio termal de calidad, la ciudad no es capaz de ofrecer un servicio integral pese a su eslogan. Fuera de la capital la oferta es netamente mejor, pero es preciso mejorar las comunicaciones a esos balnearios. Tener espacios inteligentes puede ser parte de ganar atractivo turístico", entiende Alberto Vaquero.

Potencial tecnológico

Puede ayudar mucho en esto el emergente sector tecnológico en la provincia, que en una década ha multiplicado por cuatro las personas empleadas y que aspira a convertir Ourense en una verdadera industria TIC, aunque como confiesan desde la Escuela Superior de Enxeñería Informática (ESEI) del Campus, existen obstáculos como la insuficiente oferta formativa o la escasez de plazas en las titulaciones, mientras que empresas del sector lamentan "la tremenda escasez de profesionales" y la dificultad para retener talento, lo que les lleva a reclamar "revitalizar el atractivo de Ourense", sobre todo cuando se pretende "que la gente venga de otros lugares".

Desafíos diferentes para los sectores productivos, pero a la vez con nexos de unión que obligan a las administraciones a poner las condiciones para el impulso de Ourense.



Los fenómenos metereológicos alteran la actividad del sector primario

La actividad del sector primario, tan importante en comarcas ourensanas como A Limia o Verín, se está viendo condicionada en los últimos años por los fenómenos meteorológicos adversos, como se ha podido ver en las últimas semanas con las diferentes borrascas que han dejado muchas zonas en una situación crítica que tratarán de revertir en 2020 para evitar un desastre a nivel económico.

Lo confesaba tras el temporal provocado por Elsa y Fabien el director del Centro Agrogandeiro de A Limia, Servando Álvarez, con productos como el cereal de invierno, del que se deberían haber sembrado unas 9.000 hectáreas, apenas se pudo realizar en unas cuantas.

Otro perjuicio al que habrá que hacer frente es a la escasez de pastos para alimentar al ganado, teniendo que tirar de reservas y sin poder salir, como apuntaban desde la zona de Viana.

La producción de patata también está al filo de la navaja, dependiendo de lo que ocurra en los primeros meses del año con la recuperación de las zonas anegadas, confirmaban desde el sector limiano.

Los últimos años han sido especialmente complicados para los productores, que atravesaron períodos de sequía, cierta normalidad el año pasado y, ahora, una lluvia copiosa fuera de lo habitual.