LAS PROTESTAS DAN SUS FRUTOS
A Gudiña recuperará su tren matutino a inicios de este año
DESESCALADA
A la espera de conocer si la provincia entra en la fase 1 el lunes 11, la situación de la hostelería ourensana es muy dispar. No todos abrirán sus puertas, y los que sí lo harán se preparan, con cierta preocupación, para adaptarse a las nuevas exigencias de higiene y seguridad para trabajadores y clientes. El escenario es desconocido y los cambios, tanto para los clientes como para los trabajadores, numerosos.
El uso de las mascarillas será obligatorio entre el personal, y el gel desinfectante deberá estar al alcance de los consumidores para asegurar su higiene de manos. Cualquier elemento de uso común será retirado de las mesas: no habrá servilleteros, palilleros, cartas de menús o aceiteras. Los pinchos tendrán que ser servidos en cada mesa directamente, por lo que los clientes ya no podrán escogerlos de la bandeja del camarero, como es típico en numerosos establecimientos.
Hasta la fase 2 no se podrá hacer uso del interior del local, excepto para ir a los servicios, siempre que sea de uno en uno
Aunque no es obligatorio, se podrán colocar mamparas de metacrilato entre las distintas mesas de las terrazas para mayor protección de los clientes, que deberán mantener entre ellos la distancia mínima de seguridad interpersonal. El acceso a los servicios del local está permitido, siempre que se realice de uno en uno –a no ser que la persona necesite asistencia–. Durante la fase 1, no es posible hacer uso de las mesas del interiordel establecimiento, un panorama que se contempla a partir de la fase 2 –si los marcadores epidemiológicos lo permiten, a partir del 25 de mayo, y también con una consiguiente limitación del aforo–.
Con ganas
Pero las condiciones de la fase 1 suponen, para algunos hosteleros, la posibilidad de ver la luz al final del túnel. "Nós neste caso podemos facelo polo gran número de mesas que temos fóra, e mentres dure esta situación estaremos só os dous traballando, se todo vai ben, a medida que pasen os días iremos rescatando aos traballadores que están en ERTE", explican Araceli Méndez y Antonio Pérez, dueños del Café Gijón Barbaña, que ya realiza pedidos a domicilio y que el lunes regresará a la actividad en la terraza. Estos días, ambos se ocupan de la desinfección integral de las mesas y sillas, así como del exterior del establecimiento. "Será distinto, claro, pero temos ganas de abrir e de ver a resposta da xente", apuntan. El local se encuentra en el Parque Barbaña de la ciudad, una zona muy frecuentada por los ourensanos que estos días salen a pasear.
El personal deberá usar mascarilla y los clientes deben tener a su alcance dispensadores de gel hidroalcohólico
A la espera
Pero mientras unos se preparan para la apertura al público, otros se mantienen a la espera de que las condiciones impuestas para los negocios de hostelería mejoren. "Por ahora, yo no abro, no de esta forma, no lo veo viable", defiende José Manuel Martín, dueño de la cafetería Niza, ubicada en la calle Progreso de la ciudad, que ve "arriesgado" levantar ya la persiana. "La gente tiene mucho miedo a salir a la calle y a hacer las cosas que solía hacer, así que yo no creo que haya mucha afluencia de clientes, al menos al principio", asegura.
Durante la fase 1, restaurantes y bares solo pueden abrir la zona de terrazas, y al 50% de la ocupación, lo que, en el caso de la cafetería Niza, se queda en un pequeño número de mesas. "Y si llueve ya no puedes ponerlas, claro... No sé, está claro que uno quiere trabajar, pero tienes que ver que puedes hacerlo, que puedes rescatar a tus trabajadores y poder pagarles", apunta Martín.
Abriré: desinfectar y adaptarse a la situación, lo primordial
Con ilusión: "Temos ganas de abrir e de poder atender aos clientes na terraza"
Araceli Méndez y Antonio Pérez se muestran ilusionados ante el inicio de la fase 1 y la posibilidad de ofrecer servicio de atención en terrazas: "Agora xa estamos facendo comidas a domicilio e a xente está respondendo mellor do que esperabamos". La ilusión se mezcla con una cierta preocupación, debido a las nuevas medidas de higiene: "Estes días estamos deixando todo preparado para o luns, facendo a limpeza, colocando o xel. Estamos traballando con pantallas para protexernos".
No abriré: dudas y preocupación
Sin fecha fija: "No sé cuándo abriré, pero tengo claro que este lunes, no"
La cafetería Niza todavía no levantará la persiana. "Claro que tienes ganas de abrir y los clientes de siempre de venir y verte, pero ahora mismo no. La realidad es cruda y fea ahora mismo, así que no abriré el lunes", explica José Manuel Martín, el dueño, que asegura que, cerrado, no podrá aguantar muchos meses más. "Nosotros nos vamos informando como podemos, viendo las nuevas condiciones... Pero sientes que no están tomando las medidas para ayudarte. Nuestra situación es muy difícil".
Contenido patrocinado
También te puede interesar
LAS PROTESTAS DAN SUS FRUTOS
A Gudiña recuperará su tren matutino a inicios de este año
ACCIDENTE DE TRÁFICO
Noche accidentada en Ourense: un herido en una colisión y un atropello a un jabalí
LA MÁS POBRE DE GALICIA
Cae la pobreza en Ourense, pero aún castiga a uno de cada cinco hogares
Lo último