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Los tractores fueron los protagonistas ayer de la reapertura del paso fronterizo Calvos de Randín-Turem (Portugal) tras el cierre el pasado 14 de marzo para evitar la propagación del coronavirus.
La GNR y la Policía Nacional cumplieron a rajatabla el horario de apertura. A las 07,00 horas (06,00 en el país vecino) ya habían sido retirados parte de los bloques de hormigón que impedían la circulación. Ambos cuerpos de seguridad también habían tomado posiciones para controlar la circulación. Y esperaron mucho para inspeccionar a los conductores. El primero, un agricultor que se dirigía con su tractor a trabajar fincas en la localidad ourensana de Randín. Detrás, un camión que acudía a cargar escombros de obra. Ambos conductores tuvieron que pasar, primero el control de la GNR, y más tarde, el de la Policía Nacional.
Entre las 07,00 y las 09,00 horas cuando los policías volvieron a cerrar el paso fronterizo, habían cruzado 13 vehículos (nueve tractores,tres furgones y un camión). La mayoría de los tractoristas son vecinos de Tourem que acudían a trabajar fincas del lado español. "Por lo menos podemos pasar la maquinaria para trabajar. Para comer podemos cruzar a pie y dejar el tractor en la finca para otro día", apuntaba un agricultor.
El paso fronterizo volvió a ser reabierto entre las 18,00 y las 20,00 horas. Al final de la jornada, el balance fue de 23 vehículos y 31 personas identificadas. La carretera volverá ser abierta mañana jueves, dentro del mismo horario.
Empresarios y políticos de los municipios que baña el río Miño instaban ayer a abrir más pasos fronterizos, entre ellos el de Pontebarxas (Padrenda).
Los afectados
José Carlos Fernández: "Tengo fincas en Randín y cruzo para preparar el terreno, aunque ya es un poco tarde"
José Carlos Fernández es un joven agricultor y ganadero de Tourem (Portugal). Fue uno de los primeros en cruzar la frontera hacia el municipio de Calvos de Randín nada más retirados los bloques de hormigón que impedían la circulación desde el pasado 14 de marzo. "Tengo fincas en Randín y voy a trabajar el terreno", aseguraban al tiempo que mostraba su satisfacción por la apertura del paso. "Podía estar abierto más tiempo, pero hay que conformarse, algo es algo", comenta. Sus fincas están a menos de un kilómetro de su vivienda. A la hora de trabajar el terreno o recoger la cosecha, lo hace por una pista asfaltada, "pero ahora mismo está cerrada", apuntaba, mientras mostraba la documentación del tractor a la Policía Nacional.
Francisco Castro: “Hasta ahora no podía cruzar con el tractor y tengo bastante terreno pendiente de sembrar"
Francisco también es un vecino de Tourem que tiene buena parte de su terreno del lado ourensano. Ayer también se mostraba satisfecho con la apertura del paso fronterizo porque hasta hora no podía cruzar con el tractor y tengo la fincas sin trabajar y sembrar. Al menos, ahora ya puedo pasar el tractor y comenzar los trabajos", explica.
Este agricultor asegura entender el cierre de las fronteras para evita la propagación del coronavirus, pero pide que se tenga en cuenta la situación en que se encuentran muchos agricultores de los pueblos ourensanos y portugueses de la Raia. "Tenemos muchas relaciones de trabajo desde hace muchos años y creo que el cierre durante tantos meses nos perjudica mucho", lamenta.
Rubén Rodríguez: “Estoy realizando una obra en Portugal que tengo parada desde que cerraron la frontera"
Rubén Rodríguez reside del lado ourensano y aprovechó la apertura del paso fronterizo para continuar "la construcción de una vivienda en el municipio portugués de Montalegre. "Tengo la obra parada desde que cerraron la frontera", comenta.
Este constructor tenía la posibilidad de desplazarse al país vecino por el paso fronterizo de Feces de Abaixo (Verín), el único que permaneció abierto tras el cierre de la frontera. "Tenía que dar un rodeo de bastantes kilómetros y opté por parar la obra", explica. Durante este tiempo se vio obligado a realizar pequeñas reformas dentro de la provincia de Ourense. "La mayor parte del tiempo estuve parado porque la carga de trabajo la tenía en Portugal", afirma.
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