Precio de la luz | Clamor en el comercio de Ourense por la nueva subida récord: “Es inasumible”

Hostelería, peluquerías y tiendas de alimentación pagarán tres veces más de factura de la luz que en agosto del año pasado

E. Fernández / F. Gerpe

Publicado: 10 ago 2021 - 06:42 Actualizado: 11 ago 2021 - 09:46

Las peluquerías son algunos de los negocios más afectados por el “tarifazo” por el elevado consumo de luz. (FOTO: MIGUEL ÁNGEL)
Las peluquerías son algunos de los negocios más afectados por el “tarifazo” por el elevado consumo de luz. (FOTO: MIGUEL ÁNGEL)

El precio de la luz se dispara hoy, por segundo día consecutivo, a un nuevo máximo histórico: 111,88 euros el megavatio por hora. Los negocios ourensanos se enfrentan a facturas tres veces más caras que en agosto del año pasado y se preparan para lo peor. Algunos ya pagan 200 euros más que el mes anterior. Hablan del “tarifazo” eléctrico, que llega mientras las pequeñas empresas tratan de recuperarse de los efectos de la crisis sanitaria. Abaratar costes es, en la mayoría de casos, inviable. El “cambio” de compañía es uno de los movimientos que detectan en el comercio ourensano para paliar la subida de precios. El julio más “frío” de la historia en Ourense también ayudó a prescindir de aires acondicionados y otros servicios que engrosan la factura de la luz en algunos establecimientos.

Cambio de compañía

“Esto es otra muesca en el zapato, un gravamen más en tiempos de pandemia. Hay comerciantes del centro cambiando de compañía, al mejor postor. Al final puedes abaratar un poco, pero en hostelería especialmente no puedes adaptarte a los horarios valle”, dice Luis Rivera, presidente del Centro Comercial Aberto Ourense Centro. “Lo que no vamos a hacer es lo que de hace 50 años: apagar las luces y encenderlas cuando entre el cliente”, añade.

La Praza de Abastos es una de las grandes afectadas del nuevo recibo de la luz. Carnicerías, pescaderías y tiendas de alimentación dependen de máquinas encendidas las 24 horas del día, con su efecto en la factura. “¿Cómo voy a apagar los congeladores? Que nos expliquen cómo hacer para abaratar costes, es imposible porque tienen que estar funcionando permanentemente. Esto es una animalada, la factura se incrementa, por lo menos, un 40% con este nuevo recibo. Nunca entenderé que tengamos embalses y seamos productores de correinte pero tengamos que pagar la luz al mismo precio que los demás”, se queja Emilio González, presidente de los placeros y dueño de Cárnicas Milucho.

Sin aire acondicionado

En la plaza han intentado -sin éxito- una fórmula para reducir la factura de la luz: “Apagar el aire acondicionado, dentro de lo poco que podíamos reducir en gasto. Pero no lo hacemos porque no podemos espantar a los clientes en agosto”.

“Mucha preocupación”

Marisol Nóvoa, presidenta de la Confederación Empresarial de Ourense, reconoce que hay “muchísima preocupación”, trasladada por los empresarios en los últimos meses con la subida de la luz. “Los empresarios pasan por una situación muy complicada y va en aumento, siempre pensamos que va a ser el último pico de subida y no es así. Los precios de la factura se están triplicando respecto al año pasado en las empresas ourensanas. No ayuda, en absoluto, a los planes de recuperación”, explica Nóvoa. La representante de los empresarios añade los gastos “inasumibles” del “aumento de las materias primas y combustible, que junto a la nueva tarifa eléctrica generan en el tejido empresarial ourensano “gran preocupación”.

“Tendremos que sufrir”

A pie de calle, los responsables de los negocios ya se alarman por el tarifazo. “Nuestro recibo ha aumentado sobre un 40%, tendremos que sufrir nosotros. Subir los precios en el momento que estamos pasando y con las restricciones que tenemos en la hostelería, no nos beneficiaría. Añadir más trabas a los clientes es inviable”, dice Paula Mantilla, encargada de la heladería La Ibense.

Manuela Ferraz, de la cafetería Paparazzi, dice que “en julio ya hemos pagado 200 euros más de luz que en el mes anterior. Cualquier medida, como subir precios, nos sale siempre a pérdidas”.

Reflejado en el precio

Carlos Eduardo de Sousa, de la pizzería Dolce Vita, se queja de que la subida de la luz “afecta aún más a negocios que ya pagan impuestos considerablemente altos. En negocios como el nuestro, tenemos hornos encendidos todo el día, aire acondicionado… Estamos pagando un 40% de lo que pagábamos antes en luz. Se va a ver reflejado en los precios, aunque no nos guste. Tenemos que mantener los niveles de ingresos para subsistir en el negocio”.

Paula Mantilla, de La Ibense: “Los tramos de luz no nos ayudan”

La llegada de este nuevo pico en el precio de la luz es especialmente dañiña en negocios que más energía consumen a diario. Este es el caso de aquellos que están obligados a utilizar sistemas de refrigeración, como carnicerías, pescaderías o heladerías como La Ibense. Su encargada, Paula Mantilla, relata que en el local tienen “cuatro neveras, un horno, dos cafeteras y aire acondicionado funcionando, y necesitamos todo esto especialmente en verano”. Mantilla lamenta que los tramos de luz “no sirvan de nada”, pues en el momento en el que se puede ahorrar con ellos están cerrados. La encargada de la heladería comenta que “con lo que tenemos no damos para mucho; antes éramos cinco personas y ahora somos tres, tenemos a mayores las restricciones, y con estas facturas va a ser cada vez peor”.

Yolanda Álvarez, de Bela Estilistas: “Nos van a hacer sufrir a todos”

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Las peluquerías y centros de estética también sufren el incremento en las facturas de la luz. La razón se encuentra en la cantidad de maquinaria y utensilios que deben utilizar a diario. Yolanda Álvarez, peluquera de Bela Estilistas, no entiende cómo “un país que produce tanta electricidad como España, sea el que tiene la luz más cara de Europa”, y cree que esta opinión es la que tienen la mayoría de españoles. Yolanda asume que “nos van a hacer sufrir a todos los que llevamos un negocio, pero especialmente a los que necesitamos electricidad todo el día y para casi cualquier cosa”. También considera que no solo los negocios van a pasarlo mal, sino que en los hogares “va a ser lo mismo; hoy por hoy la gente utiliza aparatos electrónicos en su casa continuamente, para trabajar, cocinar o lo que sea”.

Manuel Gómez, Bermello: “Nos piden productos de bajo consumo”

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Las tiendas de electrodomésticos son algunas de las grandes perdedoras por la subida del coste de la luz. Manuel Gómez y varios empleados de Bermello consideran que está “excesivamente cara, tiene que existir otra forma de regular el precio”. En los distintos recintos comerciales que tienen en la ciudad deben mantener en funcionamiento “pantallas, ventiladores y otros dispositivos todo el día como muestra al público”. Los proveedores de Bermello no han aumentado sus tarifas, por lo que desde la empresa no esperan aumentos repentinos en el coste de sus artículos para los consumidores. Sin embargo, apuntan que los clientes solicitan cada vez más a menudo “productos que ofrezcan el menor consumo energético posible”, consecuencia directa de la continua escalada en el precio de la luz.

Manuela Ferraz, Paparazzi: “Es como tener otro obrero contratado”

Otro de los sectores perjudicados por el aumento de precios de la electriciad es la hostelería, castigada una vez más tras año y medio de dificultades. La encargada del bar cafetería Paparazzi, Manuela Ferraz, afirma que el coste es el de “tener un obrero más, es como si otro trabajador estuviese contratado”. Para ella, la existencia de tramos de consumo más barato no les beneficia “en nada, no podemos pararnos a mirar en qué horarios la luz es económica”. “En un bar que tiene toda una cocina funcionando, varios refrigeradores, cafetera, aire acondicionado en verano… al final todo sale mucho más caro por querer satisfacer la demanda de tus clientes”, sentencia Ferraz. La encargada del Paparazzi no subirá los precios de sus productos porque “si lo hago a lo mejor la gente no me viene”.

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