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Curso para hablar vigués correcto: jicho, croques o patatillas

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Curso para hablar vigués correcto: jicho, croques o patatillas

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¿Existe la jerga viguesa, o es un mito? Por ejemplo, hay quien asegura que la palabra fetiche “jicho” no puede considerarse viguesa porque se utiliza en otras partes, lo cual es cierto… aunque a medias

 

¿Existe la jerga viguesa, o es un mito? Por ejemplo, hay quien asegura que la palabra fetiche “jicho” no puede considerarse viguesa porque se utiliza en otras partes, lo cual es cierto… aunque a medias

Como hablar en correcto vigués cuesta un tiempo, vamos anotando palabras clásicas, algunas de las cuales ni siquiera los hablantes locales sospechan que su uso se remite a la ciudad, la Ría y poco más.

Vitrasa

Dícese de cualquier autobús urbano, sea en Vigo o en Madrid. Hace unos días Cuarto Milenio recordaba a Minguela, un peluquero que llegó a alcanzar fama internacional por la supuesta aparición de un ovni al lado de su casa de Mougás, que definió verde y de la forma “de un vitrasa”. 

Aperitivo vigués

Patatillas, Manises y olivas. Quizá lo que más choca a un recién llegado es entrar en un bar y recibir la oferta de acompañar una cerveza con “manises y patatillas”, dos “palabros” forjados en la Ría y que caminan hacia su universalización. Como ya se ha contado en múltiples ocasiones, no existen ni en castellano ni en gallego ni las "patatillas" ni los "manises", sino "patatas fritas de bolsa" o "cacahuetes" para el segundo. Al parecer, la palabra "patatillas" nació por pura casualidad, con una empresa local que decidió empaquetar las patatas fritas "chips" y colocarles ese nombre genérico, que ha triunfado definitivamente por cuanto ha llenado un vacío gramatical. En cuanto a los "manises", todo apunta al cruce de culturas y alguna confusión que llevó la palabra tropical "maní" a convertirse en "manises", cacahuetes sin cáscara. Las olivas, palabra existente en castellano pero poco utilizada, probablemente se hizo popular al coincidir con la denominación gallega.

Croque

Sobre ésta sí que no hay dudas sobre su “viguisidad”. Repetimos el argumentario: en toda Galicia se traduce como "golpe", como el Santo de los Croques, el Maestro Mateo, en la catedral de Santiago, excepto en Vigo donde además significa "berberecho". La explicación está en los berberechos en conserva, en inglés "cokels". La confusión entre los "croques" y los "cockels" estaba servida. Sólo en Vigo existen empanadas de "croques", un enigma al pasar Rande. 

Choio

Otra historia larga con debates abiertos. Según Méndez Ferrín vendría de "job", en inglés, y no hay que confundir con "chollo", palabra muy utilizada en toda España, que se identifica con algo fácil. De forma que sólo en esta ciudad es posible tener un "choio" que es un "chollo". No está nada claro.

Lóbrego

Otro interesante fruto de la confusión. Su significado preciso es "oscuro" y se aplica habitualmente a bajos y sótanos donde no hay apenas luz ni ventanas. Y ahí llega el error. Así, en Vigo cuando se habla de un local "lóbrego se refiere a "sin dividir", aunque tenga ventanas y entre mucha luz.  

Multamóvil

La denominación genérica en todas las ciudades donde se implantó del coche controlador del tráfico urbano. Nació en Vigo, en concreto en este diario. Hay que reconocer que con la retirada de la circulación ha perdido fuelle, aunque durante años alimentó portadas de periódicos.
Brus. Del inglés “brush”, define un cepillo con púas duras para fregar el suelo, normalmente con mango. Al parecer llegó la palabra con los marineros del Gran Sol, que la oían y adaptaron. Así se crean las lenguas.

Xurdir

Una auténtica confusión entre idiomas que ha dejado una maravillosa palabra propia para “sumergirse”. Parece que nació en la costa de Teis, cuando los niños jugaban a echarse al agua y “xurdir”, es decir, emerger. Finalmente quedó fijada para "nadar bajo el mar". 

Maícitos

En discusión. Los vigueses la tienen sin discusión por palabra propia, aunque al parecer se dice también en otras partes aunque no con la misma intensidad. En todo caso, es muy de Vigo, donde jamás se oirá llamar “kikos” al máiz frito de bolsa. Es un aperitivo habitual, y se escucha a menudo en los bares, como también es habitual nombrar como olivas a las aceitunas, con manises y patatillas.

Jicho y jichiño

Volvamos a “jicho”, la palabra tótem y quizá la más utilizada en Vigo, donde no hay matiz negativo. Incluso puede ser un cariñoso “jichiño”, por ejemplo. El “jicho”, originalmente la parte más alta de la berza, se  usa en Galicia en general con carácter negativo, como sinónimo de engreído o de forma despectiva. En cambio en la mayor ciudad gallega y en toda la Ría equivale a  hombre o mujer, sin otras consideraciones, incluso con un matiz cariñoso, aunque también puede resultar despectivo. Cualquiera puede ser un "jichiño".

Potear

Entre los clásicos que se pierden estaría "potear", sinónimo de vomitar. En la mayor parte de España "potear" significa tomar unos vinos, utilizando "potar", sin la "e" para referirse a un emético. Pero como ya se dijo, este "viguismo" camina hacia la regresión . Los menores de  30 años ya apenas lo emplean y se han inclinado por el  estándar "potar", que tan rato sonaba hasta principios de siglo. 

Fanequera

Un Vigo existen las "fanecas brava" o "fanecas", como se denomina una especie más próxima a la escarapota que a la "faneca" comestible. La confusión dio como resultado otro neologismo vigués: "fanequera", o sandalia para meterse en Samil sin peligro de pisar un pez, peligroso por el veneno que inyecta desde sus pinchos cuando está enterrado. En A Coruña se denominan "escarapotas" por el mismo motivo. Y en el Mediterráneo y el Cantábrico se llaman "cangrejeras", que es su denominación comercial.

Y otros

"Colgar clase" es otro viguismo clásico que aguanta el paso del tiempo. Pero más identificativo de un vigués resulta la confusión permanente entre los verbos "ver" y "mirar": en Vigo hay quien no "mira nada" por un ojo y en cambio pide "ver hacia el futuro", como dijo en TVE un expresidente del Celta. Ambos verbos se utilizan igual de mal hablando tanto en gallego como en castellano.

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