OBRAS PÚBLICAS

O Barco ya suma 500 plazas en aparcamientos disuasorios

Trabajos de asfaltado en los aparcamientos disuasorios de Viloira.
photo_camera Trabajos de asfaltado en los aparcamientos disuasorios de Viloira.
Habrá más, según apuntó el regidor barquense, quien dice que el Concello ya está buscando solares

La ejecución del plan de humanización de la travesía barquense, que abarca el tramo comprendido entre el cruce de Manuel Quiroga con la Avenida del Bierzo y A Proba, conlleva la supresión de plazas de aparcamiento en el tramo de un único carril. Esta circunstancia es conocida en el Consistorio, donde el alcalde, Alfredo García Rodríguez, aseguró que, “a raíz del  plan de humanización, el Concello está trabajando en habilitar nuevos aparcamientos disuasorios, que son los que van a resolver el problema”.

En la actualidad, los conductores que circulan por las calles de O Barco de Valdeorras tienen nueve “parkingspara estacionar sus vehículos. Seis de ellos son de propiedad privada y fueron cedidos por sus propietarios en tanto no les dan una utilidad. Otros otros dos son públicos, siendo gestionado por una entidad privada el noveno. Están ubicados en las calles de Elena Quiroga de Abarca (Viloira), Pontevedra y Valorca; las avenidas de la Estación y el Bierzo; Paseo do Malecón (tres espacios, incluida la explanada del recinto festivo) y el entorno del edificio de los Juzgados.

Habrá más, según apuntó el regidor, quien aseguró que el Concello está buscando nuevos solares. En este sentido, anunció que los planes municipales pasan por “arreglar uno en los jardines de O Chao, donde ya hay disponibilidad de los terrenos”. Subrayó la necesidad de su construcción, debido a la elevada concentración de vehículos que existe en esa zona.

Obras en Viloria

Los planes del equipo de gobierno pasan por adecuar estos aparcamientos disuasorios a las necesidades de los usuarios. Este es el objetivo perseguido por los trabajos de asfaltado iniciados en el de Viloira, suspendidos durante los últimos días por las lluvias, y que dejarán únicamente con piso de tierra al “parking” de la calle Pontevedra.

Todos estos lugares destinados a aparcamientos disuasorios reúnen más de medio millar de plazas, según las estimaciones municipales. A ellas habría que añadir las aproximadamente 450 que entran en la zona azul que rige en las calles del centro de la villa, para elevar hasta aproximadamente un millar el total.

Esa elevada cifra se da en un concello, O Barco, con un parque de 10.811 vehículos, tal y como indican los datos de la Dirección General de Tráfico, referidos a 2022. Con 7.361 turismos inscritos, el municipio barquense pertenece a una comarca en la que circulan 36.126 vehículos, de los cuales 14.116 son turismos.

Alfredo García estimó que “a día de hoy, entre la zona azul y los aparcamientos disuasorios, entiendo que no habrá problemas para aparcar”. Seguidamente, añadió que, “si lo que se pretende es tener una plaza libre siempre que vas a un sitio, esto es inviable en cualquier ciudad. Si vas a un punto determinado, a lo mejor delante de la puerta no hay plazas, pero seguro que las hay en las inmediaciones”, dijo.

El regidor también se refirió al carácter temporal de los terrenos que el Concello obtuvo de cesiones: “Es verdad que estamos en aparcamientos prestados que dan un gran servicio y que cuando desaparezcan habrá que darles una solución”.

La zona azul fue delimitada en el centro del casco urbano para favorecer la rotación de los vehículos en un entorno centrado en la actividad comercial y administrativa. Actualmente, su gestión corre por cuenta de la empresa Dornier, si bien los técnicos municipales dan los últimos retoques al pliego técnico que regirá un nuevo concurso de adjudicación. Aún no hay fecha, pero en el Consistorio insisten en que el servicio será adjudicado en breve.

El nuevo pliego de condiciones apenas varía respecto a los anteriores. Eso sí, incluye una novedad, pues los usuarios podrán efectuar el pago desde su teléfono móvil, sin necesidad de tener que recurrir a los parquímetros que hay repartidos por las calles. Aquellas personas que no deseen cargar con monedas podrán descargar una aplicación (APP) para pagar.

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