Boborás, en vilo por el primer gran incendio en la provincia de Ourense: “A xente estivo regando incluso onde non había veciños”
UN RAYO, PRINCIPAL HIPÓTESIS
Las primeras hipótesis apuntan a un rayo como causa del incendio forestal en el entorno del Alto do Paraño (Boborás, Ourense), que el viento descontroló
Un incendio forestal declarado en Boborás, en la parroquia de Moreiras y próximo al Alto do Paraño, había calcinado ya más de 200 hectáreas y mantenía en vilo a los vecinos al cierre de esta edición. La Xunta mantenía activa la situación 2 de emergencia, decretada en torno a las seis de la tarde, debido a la peligrosa proximidad de las llamas a los núcleos de población de Vecoña de Arriba y Vecoña de Abaixo. Asimismo, los equipos de emergencia vigilaban con preocupación la evolución del frente en la zona alta de la montaña, ya que el fuego se estaba extendiendo también hacia A Fenteira y Sonelle. El viento y la difícil orografía estaban condicionando el despliegue de extinción.
El origen de las llamas se sitúa en la noche del sábado, a las 21,55 horas, en una zona escarpada situada entre O Gabián y Vecoña. Las primeras hipótesis de las autoridades locales y los equipos de extinción apuntan a una causa meteorológica. La alcaldesa de Boborás, Patricia Torres, explicó que “todo apunta a que a orixe puido estar nun raio da tormenta”. La regidora también advirtió de las dificultades técnicas del operativo, señalando que, “polas características da zona e a súa complicada orografía, os traballos de extinción están sendo especialmente difíciles·, a lo que se sumó la imposibilidad de que los medios aéreos operasen durante las primeras horas nocturnas del sábado.
A lo largo de aeyr domingo, la situación se agravó. Si a primera hora de la tarde las estimaciones oficiales hablaban de 50 hectáreas afectadas, el frente avanzó con virulencia hasta rebasar la barrera de las 200 a última hora de la tarde. El cambio meteorológico fue el factor determinante: “Ao mediodía levantouse algo de aire”, señalaba Torres. Desde los efectivos de Bomberos desplazados a la zona confirmaban este escenario adverso: “El viento, la orografía y las altas temperaturas son unos factores clave para que se propagase mucho más rápido y que sea más virulento el incendio”.
El viento empujó las llamas en dirección a las viviendas de Vecoña de Ariba y Vecoña de Abaixo, obligando a elevar el nivel de alerta y a establecer líneas de defensa. “Realizouse un contralume na zona de A Fenteira, co obxectivo de evitar que as lapas poidan avanzar cara aos núcleos”, precisó la alcaldesa. Estas labores de emergencia obligaron a las autoridades a cortar al tráfico la carretera que une Feás con A Fenteira para facilitar el trabajo de los operativos.
Ante la gravedad de la situación y la amenaza inminente para los núcleos, el Concello pidió a los residentes que regaran el perímetro de sus fincas para refrescar el terreno. Una medida que, según confirmó la propia alcaldesa, fue acatada con total entrega por la comunidad: “A xente estívoo facendo, incluso onde non había veciños, pois porque están fóra ou calquera cousa, foron outros veciños a regar”.
Amplio dispositivo
Para hacer frente a la emergencia en el monte, la Consellería do Medio Rural y el Ministerio para la Transición Ecológica coordinaron un dispositivo. Hasta la retirada de los medios aéreos, operaron sobre la zona afectada nueve aviones y cinco helicópteros. El operativo terrestre, encargado de asegurar el perímetro y defender las viviendas, estaba conformado por 20 brigadas, 11 motobombas, tres palas retroexcavadoras para abrir cortafuegos, cuatro técnicos y ocho agentes medioambientales. A este contingente se sumaron efectivos de Bombeiros de Carballiño, Protección Civil y a Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) de Laza.
“Aquí vai un aire que nindiós”
El rápido avance de las llamas generó escenas de angustia por su voracidad: “A la mañana solo estaba arriba en Fenteira. Y estaban los hidroaviones echando agua y ahora ya bajó hacia el pueblo y está aquí al lado de las casas”, relataba una de las vecinas afectadas por la cercanía del frente.
En zonas como Vecoña de Abaixo, el denso humo y las fuertes rachas de viento fueron los elementos más temidos por sus habitantes, quienes salieron a la calle alertados por la proximidad de las llama. “Está todo cheo de fume. Está habendo un aire que nindiós”, explciaba un vecino de la localidad, con la vista puesta en las cotas más altas del municipio: “En Vecoña de Arriba debe estar o lume ao lado das casas xa…”, añadía con incerteza.
“As chamas están encima”
Y es que la incertidumbre marcó los momentos más críticos del día, en los que las llamas parecían no dar tregua al dispositivo de extinción. “Non sabemos como actuar, este é o problema, porque as chamas están moi encima da aldea”, explicaba angustiada otra residente. “É que todo o que queda, queda todo queimado”, sentenciaba otro vecino.
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