La Región
Trump y Netanyahu defensores de los Derechos Humanos
Esto es inaudito. Resulta que debemos aplaudir, arrodillarnos y besar las botas al aspirante a emperador mundial. De lo contrario seremos víctimas de su enfado y sufriremos un embargo comercial, al igual que está sufriendo un país libre como Cuba. Debemos bailar al ritmo del jefe, apoyando el bombardeo de una nación lejana, productor del tan ansiado petróleo que mueve gran parte de la economía mundial, con el fin de que no viaje a su competidor chino, y así monopolizar el comercio a nivel mundial, para someter al resto de los países a su ambicioso e insaciable interés. No le importan los organismos ni los tratados internacionales, ni tampoco las leyes de su propio país.
Pero lo más sorprendente es que la oposición política del nuestro, en vez de apoyar al Gobierno de todos, se alinee con el invasor sin justificación alguna, que únicamente defiende los intereses económicos de su país. Al jefe solo le interesa lo suyo aunque cueste vidas, hambre o miseria, de quiénes se interpongan a sus ambiciones, bajo la amenaza permanente del uso de su arsenal militar.
Algunos son capaces de sacrificar nuestra dignidad para someternos al capricho del jefe.
Francisco Domínguez Martínez (Ourense)
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