Esperando a Godot

Publicado: 27 nov 2016 - 18:18

En junio de 2.017 España recuperará la riqueza perdida durante la crisis" (Mariano Rajoy)

La intervención del Sr. Rajoy ante un numeroso auditorio de empresarios en el IV Congreso Nacional de Directivos, más que un canto de sirenas se asemeja más a la célebre obra de Samuel Becket, máxima exponente del teatro de lo absurdo. En el elenco se asigna a los españoles los papeles de Vladimir y Estragón. Si bien, estos personajes desconocen a la persona a quien esperan, Godot, el Sr. Rajoy sí le identifica como la tan ansiada riqueza económica. Ahora bien, mucho me temo que el final del guión es el mismo, ya que Godot jamás acudirá a la cita.

Admitió en su discurso que en este período de crisis económica la riqueza decreció un 10%, y si fijado dicha etapa entre los años 2.009 y 2.013, la mitad de tal fase cuatrienal corresponde a los años que él lleva gobernando. Sea, pues, que no todo es herencia recibida.

Es tal su entusiasmo que prevé que de aquí hasta la reválida de junio venidero, como las previstas en la LOMCE, alcancemos los veinte millones de ocupados. No aclaró de qué tipo de ocupación se trata. Yo ya me encuentro ocupado en hacer filigranas con mi pensión de autónomo para llegar a fin de mes. Si bien es cierto, que aún no he alcanzado el umbral de la pobreza energética. Aunque viendo como suben las tarifas de la compañía eléctrica suministradora, y mi pensión no sube en la misma proporción, no descarto el uso, más pronto que tarde, del candil. Otra legión, la de los actuales ocupados en trabajos temporales, seguirán ocupados en encontrar un nuevo trabajo, o cursando más estudios.

¿Y cómo cree alcanzar la citada ocupación? Pues, practicando su misma política económica, sin variar para nada las reformas que ha llevado a cabo. Aquí se alcanza el teatro de lo absurdo. La pobreza es ajena a la política económica. La autoría es de Godet, que algún crítico le identificaba con Dios. O sea, que venga Dios que lo vea, y que lo arregle, pero Dios está ocupado en otros menesteres, por muchas medallas que se les otorguen a las vírgenes de la mano de Fernández Díaz. La política económica marianista se ha resumido en recortar en inversiones sociales, y en rebajar algunos impuestos. La consecuencia inmediata ha sido la detracción del consumo gravado fiscalmente con porcentaje elevado y con salarios de miseria.

Rechazo asumir el papel de Lucky, el siervo de la obra de Becket. Yo prefiero la libertad a la vida si ésta es una vida de pobreza. La pobreza, de por sí, esclaviza. Como diría Castelao, "denante mortos, que escravos".

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