La Región
La pobreza en el dilema moral
Hoy, aunque esperada, tenemos que daros una noticia terrible y muy penosa; y es que se nos ha ido nuestra fiel y cariñosa yorkshire Betty. Fueron 14 años de compañía y felicidad, día a día, siempre a nuestro lado, y recibiéndonos siempre en casa, como si fuera la última vez.
Nunca habíamos pasado por un momento tan difícil. Betty era especial; la alegría que habia traído a nuestras vidas, no podemos expresarla, y su luz siempre permanecerá por siempre en nuestros corazones.
Betty, si te sirve de algo, decirte que en esta vida quisiera ser como tú: buena, alegre, leal y cariñosa. Pocos seres dan ese amor tan puro e incondicional, como lo has hecho tú día a día.
En tu memoria:
¡Dónde estás corazón, no oigo tu palpitar. Es tan grande el dolor, que no puedo llorar. Yo quería llorar, más no tengo más llanto; la quería yo tanto y se fué, para nunca tornar!
Si hay palabras para decir más, no somos capaces de encontrarlas. Nunca te olvidaremos Betty.
Te queremos, mucho más de lo que hemos sabido expresarte. Nadie te sustituirá. Sabemos que nunca nos olvidarás. Tampoco nosotros nunca te olvidaremos. Hasta pronto. Hasta muy pronto, sí.
Te queríamos con toda nuestra alma. Es uno de los peores días de nuestras vidas. Simplemente un abrazo eterno Betty.
Contenido patrocinado
También te puede interesar