Tejiendo dignidad en Ourense

Cartas al director en La Región.
Cartas al director en La Región. | La Región

Amigos y amigas:

El día 12 de junio celebró la Iglesia Católica la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. El 14 recordamos el Día Internacional de los Donantes de Sangre. El 15 festejamos el día internacional de una congregación de mujeres que teje dignidad femenina en nuestra ciudad. Y el día 15 es también el Día Mundial del Viento. Las adoratrices entregan sus vidas para rescatar a mujeres que sufren explotación por la prostitución u otras formas de violencia. Ellas tejen dignidad femenina en Ourense con la libertad del viento.

El pasado día 7, la bailaora Sara Baras compartió su arte frente a León XIV en el evento que tejió redes con la cultura, la educación, las empresas y el deporte. Sara, antes de la actuación, expresó: “Yo siempre digo que le bailo al cielo”. Las religiosas adoratrices siempre dicen que rezan al cielo por las mujeres pisoteadas en el suelo. Su oficio es tejer redes que dignifiquen hoy a la mujer en el suelo y la lleven mañana al cielo.

Para ellas la eucaristía es el origen y la meta de todos sus desvelos. “Somos de espiritualidad eucarística, donde encontramos el sentido más profundo de nuestra donación y entrega. De ahí brotan nuestra fuerza y compromiso de acompañar a la mujer que sufre explotación”, acaba de escribir una. Las adoratrices tienen la puerta siempre abierta para cuantos quieran tejer redes en la misa que cada día preside un salesiano a las 8,30 de la mañana, en su casa de la calle Progreso.

Su fundadora, santa María Micaela del Santísimo Sacramento (Madrid, 1809 - Valencia, 1865), les dijo: “Solo he vivido por Dios y para ellas” (las mujeres maltratadas). Y sus hijas dan a las acogidas en su casa un abrazo de cariño, ánimo y esperanza. Nunca las condenan. Las animan siempre a tomar las riendas de su propia reconstrucción personal. Les recuerdan que Dios está siempre con ellas, a pesar de sus errores y caídas. Les aseguran que también ellas pueden tejer redes de dignidad femenina.

Amigos y amigas, hace unos días, algunos madridistas, ante uno que portaba la bandera del Real Madrid, gritaban: “Por favor, por favor… Más títulos y menos titulares”. Las adoratrices no gritan ni quieren títulos ni titulares. Quieren hombres y mujeres ejemplares. Y nosotros les agradecemos su oficio de tejedoras de vidas ejemplares.

Adolfo Requejo Rodríguez (Ourense)

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