A Merca, un oasis con comida casera, bocadillos y un buen descanso
El municipio de A Merca, que durante décadas fue un referente del buen comer y del ocio nocturno, cuenta actualmente con varios negocios donde disfrutar de la comida casera y del descanso.
El municipio, puerta de entrada a Terra de Celanova, preserva pequeños oasis donde disfrutar de la gastronomía casera y del descanso. Es el caso de “Casa dos Pulidos” de Olás de Vilariño, decana en el turismo rural comarcal y con una oferta diferenciadora, el agroturismo, que permite a la clientela empaparse de la vida propia en el campo con la posibilidad de dar de comer a las gallinas, plantar patatas o recoger los tomates, según la temporada.
Se trata de tres apartamentos turísticos, con una finca exterior anexa con huerta, bancos y barbacoa, enclavados en una aldea rodeada de cultivos y bosques centenarios en el valle del río Arnoia. “O rural ten o seu público, que é reducido. Pero non me podo queixar”, comenta David Taín, que en 2014 dio de alta unos apartamentos turísticos que tienen una gran acogida en los meses de verano y otoño, principalmente entre parejas y familias de Cataluña, Euskadi o Madrid.
“Ultimamente notamos un incremento do turismo galego, de xente de Vigo, A Coruña…”, añade Taín. Por el momento, se trata del único establecimiento de hospedaje en el municipio, pero hay interés por parte de varios particulares de ofertar viviendas turísticas en plataformas de internet, dada la demanda existente por familias y grupos de amigos.
Tras el cierre de locales míticos como Casa Conde o Mesón do Labrego, el municipio se ha quedado huérfano para la celebración de grandes banquetes o eventos, pero la apuesta de jóvenes emprendedores en el rural mantienen viva la oferta gastronómica. Es el caso de la tapería O Carallo, en A Manchica. El edificio que antaño albergó el mítico “Brújula” es ahora un punto de encuentro para los vecinos y un lugar de referencia para aquellos que están de paso.
Dispone de un amplio local interior y una acogedora terraza donde degustar, de martes a domingo (cierran los lunes), sabrosos desayunos, pinchos, bocatas, hamburguesas y menú del día. “O que máis piden son os bocadillos de 55 centímetros ‘O carallo’, que ten lombo, touciño , pepinillo, queixo do país e tomate; tamén o de chipiróns”, comenta la propietaria, María Gómez. El negocio, que abrió en 2020 con mucha ilusión, pero también incertidumbre por lo que podría pasar con la pandemia, se ha forjado una clientela fiel de A Merca y alrededores. “No verán temos moita xente, e tamén nótase un aumento de visitantes”, reconoce.
En el lugar de Merouzo Pequeno, a escasos metros de A Merca, reabría sus puertas el pasado diciembre el café bar Samuel bajo la gerencia de María del Carmen Siota, con Francisco Blanco al frente de los fogones. El establecimiento, que abre de lunes a domingo, ofrece un servicio de restauración con menú del día y platos a la carta, con productos frescos y de calidad. Las carnes y el bacalao, a la gallega y a la portuguesa, son la especialidad del cocinero.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
NOVAS XENERACIÓNS PP
Miguel Ángel Blanco, un “exemplo para os mozos”
ACCIDENTE AGRÍCOLA
Un vecino octogenario queda atrapado bajo su tractor en Celanova
Lo último
UNA GOLEADA
Revolcón del Ourense Ontime en Málaga (7-0)
ORÁCULO DAS BURGAS
Horóscopo del día: domingo, 5 de abril