Xornal Escolar
Galería | Creatividade e innovación no colexio de Mende
Hace una semana, se cumplían 76 años de una de las riadas que más se pareció en Ourense a la vivida en Alemania. El 14 de julio de 1945, la crecida del Barbaña destrozó pueblos, dejó cadáveres a su paso y echó abajo un puente. Fue uno de los episodios más extremos que vivió Ourense, cuando los organismos de cuenca y los planes de inundación brillaban por su ausencia. Hoy, toda esa zona está delimitada como área inundable, por lo que las alertas se activarían al momento en caso de un suceso similar.
Aquella noche, tras una tremenda tormenta de dos horas, el río se desmadraba arrastrando personas, casas y fincas. Un vecino de Pontón dormía en la planta baja de su casa y su cadáver apareció en el barrio de O Polvorín. Otros quedaron sin casa ni fincas. En total, hubo 25 muertos, principalmente aguas abajo en Barbadás, y los barrios del Polvorín y Couto, pero los daños se repartieron por Taboadela, Pontón, Vilaescusa, A Carballeira, Polvorín, Cartelle, Ramirás... Desapareció incluso el Puente Pelamios.
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