ROBOS DE COBRE
A la caza del “oro rojo” en Ourense
EXPERIENCIA ACTIVA
Los usuarios de la Residencia Santa Marta (en Santa Cruz de Arrabaldo) protagonizaron un taller de aromaterapia digno de recuerdo gracias al programa Experiencia Activa de la Fundación San Rosendo. La actividad tenía por objetivo que los participantes oliesen vasos que contenían diferentes líquidos y esencias para provocarles “estímulos de recordos pasados”. Así lo explicó la responsable de Terapia Ocupacional, Carolina Rodríguez. “Trátase de estimular a memoria olfativa para facer unha viaxe no tempo, traballar as emocións e conseguir que logo o compartan entre os compañeiros”, explicó. Este tipo de terapia resulta “perfecta para activar o cerebro entre persoas que padecen perda de memoria ou patoloxías que impliquen estos síntomas”, aseguró Rodríguez.
La coordinadora de la actividad indicó que este tipo de talleres se realizan habitualmente en grupos reducidos. “É moi importante que nas residencias se manteña a socialización entre os usuarios”, especificó. Para alcanzar la interacción del grupo, Rodríguez seleccionó “cheiros da vida cotiá, que poden ser tanto líquidos como especias, para que todos os usuarios do grupo poidan compartir experiencias”. Además, apuntó que los participantes de la actividad “únicamente teñen que adiviñar o elemento que contén o vaso, a partir do sentido do olfato”. Un ejemplo que puso la coordinadora de la iniciativa “é o emprego do licor café ou do anís, o que lles pode lembrar o recordo das rosquillas das festas ou o que cociñaba un familiar”.
Las ocho participantes que estuvieron presentes en esta sesión comenzaron con un vaso que contenía licor café. Mientras los usuarios se pasaban el vaso con el olor misterioso, la coordinadora de la actividad les hacía preguntas para provocar sus respuestas. “Nalgunhas persoas, o cheiro do licor café pode espertarlles o recordo dunha bebida que se servía nas festas ou que se facía na casa. Cando comezan a compartir eses recordos en grupo é cando comeza a charla colectiva e ese sentido de pertenza”, declaró Rodríguez.
Precisamente, Carmen Romero fue una de las participantes en esta actividad. A ella el olor del licor café o del anís le despertó recuerdos de su juventud. “Eu o licor café facíao na casa. Collía auga e poñíaa nunha pota e, ao ferver, botáballe cáscaras de laranxa ben finiñas para conseguir un almíbar. Cando acadaba este punto era cando lle engadía o café. Logo esa mestura deixábaa repousar 10 ou 15 días”, relató. También hizo mención al hecho de que su licor casero “escondíao do meu marido no faiado, para que non se acabase tan rápido”, expresó.
A Evangelina Rodríguez Estévez, el olor le rememoraba etapas de juventud en las que le gustaba tomar “un chupito de licor café cada día”.
Esta tipo de actividades no solo ayudan a los usuarios que participan en este tipo de terapias, también resultan “un choque de realidad” para las propias organizadoras de la misma. Sandra Casal es una estudiante en prácticas en dicha residencia y para ella esta experiencia resulta “moi enriquecedora” tanto a nivel personal como profesional .
Contenido patrocinado
También te puede interesar
ROBOS DE COBRE
A la caza del “oro rojo” en Ourense
PUNTOS CRUCIALES
Imágenes aéreas | Un recorrido aún sobre plano
UNA VIDA DE COLECCIÓN (XXI)
La vida contada en papel
Lo último
Fermín Bocos
Tarde y poco
VIÑOS E PRODUTOS DA TERRA
Últimas prazas para participar nas catas do Feira do Lázaro de Verín
Eduardo Medrano
TAL DÍA COMO HOY
José de Nazaret
PRODUCTO ESTRELLA
Xinzo quiere saber el peso en la comarca de la patata