EL PEOR ENERO EN UNA DÉCADA
El fin de la Navidad y el clima dejan el peor enero de la década para el empleo en Ourense
CIFRAS DE ACCIDENTES
La seguridad vial, en cuanto a la gravedad de los accidentes, mejoró en 2024 con respecto al año anterior, en el que 24 personas habían perdido la vida en las carreteras (víctimas contabilizadas a las 24 horas de producirse el siniestro). Los fallecidos -14 en total- descendieron un 41,6%. También hubo menos heridos graves (75 frente a 94). Por su parte, los lesionados con pronóstico leve aumentaron: 432 en 2024 y 417 en 2023.
El análisis de los datos facilitados por la Guardia Civil de Tráfico y la Policía Local de Ourense permite elaborar un perfil de los siniestros de los últimos doce meses, teniendo en cuenta los lugares donde sucedieron, la tipología o las causas determinantes. La conducción distraída y desatenta en carreteras convencionales es un común denominador en el balance final.
Pero, sin duda, 2024 ha sido el año de los atropellos: hubo cinco mortales, aunque uno de ellos, el que tuvo lugar en la calle Curros Enríquez el 23 de marzo, se apeó de la estadística final porque se determinó que el fallecido buscó el desenlace y cambió de calificación (suicidio). En Ourense, hubo otro atropello mortal, en O Viso, en la N-525. Una mujer de 76 años resultó arrollada por un autobús urbano. La víctima, según el atestado, cruzó por un lugar indebido.
Los otros tres ocurrieron en la N-525 (dos en San Cibrao das Viñas) y en la A-52 a su paso por Toén.
La carretera ourensana que más accidentes mortales concentró fue la N-525, con cuatro, todos ellos en el municipio de Ourense y concellos aledaños como San Cibrao y Coles. Según Tráfico, tanto esta nacional como la autovía Rías Baixas (escenario de dos de los siniestros mortales en Cenlle y Toén) son carreteras muy transitadas y recorren la provincia durante más de 156 y 155 kilómetros, respectivamente.
Otra de las vías más siniestras, la N-120, registró un único percance con fallecidos, en A Rúa. En agosto, registró una colisión entre un coche que invadió el carril contrario y chocó contra una motocicleta que conducía una mujer de 56 años, natural de Las Palmas, quien falleció.
Las salidas de vía se repitieron en el 43% de los percances mortales, un tipo de accidente asociado, con carácter general, a la velocidad inadecuada, las distracciones o la ingesta de alcohol o drogas. En cuanto a las causas, la conducción desatenta determinó cinco de los accidentes mortales de 2024: en Carballeda de Avia (OU-0306); San Cibrao das Viñas (N-525); el atropello de Toén en la A-52 (en este caso el peatón también irrumpió en la calzada); una salida de vía en Viana do Bolo -OU-533- y una colisión frontolateral en la A-52, a su paso por Cenlle. Está en estudio el último siniestro del año, el dos de diciembre, cuando un conductor de 65 años invadió el carril contrario de la N-525, en Coles.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
EL PEOR ENERO EN UNA DÉCADA
El fin de la Navidad y el clima dejan el peor enero de la década para el empleo en Ourense
DÍA CONTRA EL CÁNCER
La Unidad del Dolor del Hospital de Ourense atiende 300 casos oncológicos al año
SIETE DÍAS EN LA AUTOVÍA
Nuevo corte de la tractorada en la N-525, mientras sigue el de la A-52
Lo último