RENOVACIÓN EN EL DEPORTE
Luz verde para los campos de fútbol de Esgos y Pereiro
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha desestimado el recurso de apelación del Concello de Ourense, por lo que deberá abonarle 2,3 millones a la concesionaria por costes del servicio de autobuses urbanos entre 2015 y 2018, por sobrecostes al prestar el servicio con la concesión ya caducada. El Concello deberá abonarle a la UTE Urbanos de Ourense dicha compensación por la prestación de este servicio municipal entre los años 2015 y 2018.
La indemnización es resultado de un litigio que se inició en 2016. La empresa presta el servicio en precario desde 2015, por estar ya caducado el contrato y no haberse licitado uno nuevo. La compañía presentó un recurso en el juzgado en el que reclamaba que el Concello le abonara una compensación económica que cubriera los costes reales del servicio y un beneficio industrial del 6% cada año.
El juzgado de lo contencioso dictó sentencia en la que le reconocía el derecho a recibir dicha compensación y fijó en 5,58 millones de euros la indemnización a la concesionaria, de la que hay que descontar 3,28 millones ya abonados por la administración local. Ahora, el alto tribunal gallego confirma esta sentencia.
Ni en el mandato anterior ni en el actual el Concello ha sido capaz de renovar la concesión del autobús urbano, por lo que estos sobrecostes siguen incrementándose al no actualizarse el pago por la prestación del servicio.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
RENOVACIÓN EN EL DEPORTE
Luz verde para los campos de fútbol de Esgos y Pereiro
ACCIDENTE DE TRÁFICO MORTAL
Muere una mujer y otra persona resulta herida en un atropello múltiple en Bentraces
SENTENCIA JUDICIAL
Varapalo a Remar por usar a voluntarios para su negocio en Ourense
LARGAS RETENCIONES
Caos en la N-525 a su paso por Ourense por el cambio de carriles cortados
Lo último
Luís Celeiro
TÍA MANUELA
O importante é chegar
EN BUSCA DE LA PAZ
Bruselas aborda el futuro de Ucrania con Estados Unidos y la OTAN
Carmen Tomás
TRIBUNA
Nada que celebrar, ministra