Uno de cada diez trabajadores en la provincia de Ourense es extranjero
MÁXIMO HISTÓRICO
Ourense registra 10.425 afiliados fóraneos tras duplicar su cifra en poco más de un lustro
Nunca antes la provincia de Ourense tuvo tantos extranjeros trabajando. El mercado laboral ourensano es un fiel reflejo de su sociedad y, a la par que crece la población foránea, aumenta la afiliación del colectivo inmigrante a la Seguridad Social: al cierre del mes de marzo de 2026, ya hay 10.425 cotizantes registrados.
Este es el último registro oficial de la Seguridad Social previo al inicio de la regularización extraordinaria habilitada por el Gobierno. Con todo, cabe esperar que el impacto de este proceso tarde al menos un trimestre en apreciarse en las cifras de afiliación, dado que el Ejecutivo prevé un plazo de unos tres meses para resolver cada solicitud. Por tanto, los 10.425 afiliados actuales son solo el suelo de una cifra que promete dispararse antes de que acabe el año.
Un crecimiento imparable
El peso de los inmigrantes en la economía ourensana es cada vez mayor. La prueba está en la imparable tendencia ascendente del número de trabajadores extranjeros. Según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), en tan solo un año -entre la media de 2025 y marzo de 2026- la mano de obra foránea ha aumentado en casi un millar. Pero si nos vamos un poco más atrás, el incremento es todavía más pronunciado: en este momento, hay 5.290 afiliados extranjeros más que en 2020, cuando había 5.135 trabajadores; es decir, que la cifra se ha duplicado con creces en apenas seis años. En cuanto al desglose por sexos, la balanza se inclina hacia los hombres con 5.842 afiliados (56%), si bien la presencia femenina alcanza ya las 4.583 trabajadoras, representando el 44% del total.
Este bum de la afiliación extranjera llega en un contexto de crecimiento del empleo general, aunque a velocidades radicalmente opuestas. Al cierre de marzo, la Seguridad Social contabilizaba 107.818 afiliados totales en Ourense, unos 8.200 más que hace una década. Sin embargo, la comparativa de pesos revela una transformación estructural: mientras en 2016 los extranjeros apenas representaban el 4% del mercado laboral (4.006 cotizantes), hoy su presencia se ha disparado hasta rozar el 10% del total (9,67%). De hecho, el empuje es de tal magnitud que casi ocho de cada diez empleos ganados en el balance neto de la provincia en la última década han sido cubiertos por el colectivo inmigrante, un hito histórico para un territorio tradicionalmente emisor de emigrantes y no receptor.
El mayor peso del rol que juegan los extranjeros no se explica sin comprobar su origen: el 71% de estos trabajadores proceden de fuera de la Unión Europea, un colectivo que será el principal protagonista del proceso de regularización que arranca ahora. Con la vista puesta en el verano, Ourense aguarda a ver cómo estos 10.425 cotizantes actuales se convierten en la base de un mercado laboral que, hoy por hoy, no podría sobrevivir sin ellos.
Los motores
Dentro de la afiliación extranjera hay sectores que destacan por su absoluta dependencia del colectivo inmigrante. La hostelería y la industria se consolidan como los dos grandes pilares. El primero cuenta ya con 1.725 trabajadores extranjeros (el 22% de todos los afiliados a este sector), mientras que el segundo registra 1.534. A estas dos actividades le siguen en importancia el comercio (1.284), la construcción (1.076) y el sector de sanidad y servicios sociales (906), fundamental para el sostenimiento de las residencias de mayores.
El potencial que revela la estadística no se queda solo en los que ya tienen un contrato. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA), el contingente de foráneos activos en Ourense -aquellos que trabajan o están en disposición de hacerlo- se sitúa ya en las 22.100 personas. Esta diferencia entre la población dispuesta a trabajar y los que ya están dados de alta en la Seguridad Social marca el camino de lo que podría suceder en los próximos meses, cuando el proceso administrativo permita que miles de estos ciudadanos regularicen su situación y pasen a engrosar el sistema productivo de la provincia.
El emprendimiento fóraneo crece un 50% en los últimos cinco años
Dentro de la estadística de trabajadores inmigrantes, llama la atención el aumento del interés de los extranjeros por hacerse autónomos. En un contexto en el que el autoempleo tradicional tiende a la baja en la provincia, los inmigrantes mantienen la tendencia opuesta, actuando como un relevo necesario para el tejido empresarial local.
Según los últimos datos del Instituto Galego de Estatística, Ourense cuenta actualmente con 22.095 autónomos, de los cuales 1.455 ya son de origen extranjero. Aunque su peso representa el 6,6% del total provincial, su dinamismo contrasta con el retroceso generalizado. Mientras el número de autónomos nacionales disminuye progresivamente por el envejecimiento de la población activa, el de extranjeros ha crecido un 46,5% en los últimos cinco años, pasando de los 993 registrados en marzo de 2021 a los 1.455 actuales.
La comparativa histórica revela que desde marzo de 2020 la provincia ha perdido 1.242 autónomos totales, una caída neta que habría sido significativamente superior sin la incorporación de 564 nuevos emprendedores foráneos en ese mismo periodo. Por sectores de actividad, el colectivo concentra su fuerza en cuatro áreas: el comercio encabeza la lista con 296 titulares, seguido de la hostelería con 282 negocios. La construcción suma 238 profesionales por cuenta propia y el sector de otros servicios aporta 165 efectivos.
España marca un nuevo récord con 3,15 millones de inmigrantes afiliados
España alcanza un nuevo máximo histórico en el empleo extranjero con 3,15 millones de afiliados en marzo, superando el récord previo de octubre. El incremento de 74.700 trabajadores supone un alza mensual del 2,4%, el mayor avance en un mes de marzo desde el inicio de la serie en 2012. En el último año, la Seguridad Social ha sumado 230.400 cotizantes foráneos, un repunte del 7,9%. Este colectivo representa ya el 14,4% del total nacional y ha generado el 42,9% del empleo tras la reforma laboral. Marruecos, con 387.600 afiliados, encabeza la estadística.
Galicia también registra cifras inéditas al rebasar por primera vez los 80.000 trabajadores extranjeros. La comunidad gallega alcanzó en marzo una media de 80.096 afiliados foráneos, el dato más alto de su serie histórica, confirmando el papel fundamental de la inmigración en el dinamismo del mercado laboral gallego que bate récords impulsado principalmente por el sector servicios.
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