Olvidar el gozo de escribir en tiempos de la IA

COSAS QUE NO CONVIENEN

Publicado: 31 may 2026 - 07:45
Cosas que no convienen
Cosas que no convienen | @txarka.ilustracion

1 - Para comprender el mundo. Recordar que la mano tecleante tira del corazón y el corazón empuja el pensamiento. Cuando somos sinapsis y teclado nos completamos y extraemos conclusiones inauditas sobre la vida y nosotros mismos.

2 - Para ordenar. Esta distopía nos quiere hacer creer que los procesos de pensamiento humano son concretos, rectilíneos, fríos y pre regulados. Escribamos y celebremos nuestra milagrosa forma de deambular por la vida: azarosa, multiforme, inexplicable.

3 - Para dejarse habitar por otro. Uno escribe bien cuando permite que escriban todas las presencias desconocidas, espíritus y difuntos que nos habitan. Uno es el primer lector de sí mismo.

4 - Para aburrirse y desaburrirse. Escribir es una minería personal que implica razón y dedos, empeños y lágrimas, desencantos y desencajes, aciertos y enfados. Uno escribe para sí y a pesar de sí.

5 - Para saberse humano. Porque lo escrito viene de la experiencia y de la víscera. Las palabras surgen del gozo y del sufrimiento, de esa tensión interna entre el alma y el mundo, algo de lo que el algoritmo es incapaz, porque no siente ni padece ni se enfrenta al universo. El humano es trascendencia, parte de la canción del mundo. La IA no tiene nada que transcender.

6 - Para unirse a la gran conversación. Porque lo ciertamente importante es hablar con las mentes previas, que uno tiene el superpoder de convocar y reunir para un diálogo inesperado y sorprendente. Porque cuando escribes, todos los muertos en ti.

7 - Porque pensar es un privilegio. Un privilegio humano que terminará siendo un privilegio de clase. El delegar tu pensamiento a la IA se convertirá en un asunto económico y, como la comida basura que no alimenta y nos hace enfermar, la IA conquistará las mentes perezosas entregando racimos de palabras biensonantes que podrán hacer del patán un pelele semirespetable.

8 - Para dudar. Porque uno necesita enredarse en sus propias vacilaciones antes de mendigar conjeturas estadísticas salidas de una máquina que no busca una respuesta a las entretelas humanas. La máquina, sea lo que sea lo que le preguntes, ofrecerá una respuesta convincente, siempre sin dudar ni asumir sus limitaciones. Es un bicho que pretende hacerse pasar por un sabio sin ser otra cosa que un ladrón chapucero de conocimientos dispersos.

9 - Porque necesito buscar en mí. Y no los torrentes persuasivos de una herramienta automática que no busca la verdad, sino entretenernos, hacer dumping a nuestra mente y enredarnos en su red infinita. Escribamos para encontrar.

10 - Para ser compasivos. Porque escribir es externalizar la memoria, darle aire a lo incomprensible en nosotros y amalgamar nuestras pequeñas conclusiones. Escribir es un privilegio divino: el extrañamiento de convivir con nosotros mismos. El primer paso hacia la autocomprensión compasiva, que es la gran aventura de la vida.

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