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Experiencia activa
Los centros de la Fundación San Rosendo han vivido con especial incertidumbre este 2020, lleno de desafíos hasta el final. Las restricciones impidieron una Navidad normal. Este suele ser uno de los momentos más ilusionantes del año para los residentes, que pueden encontrarse con familiares y amigos a los que no han visto el resto del año. En esta ocasión, sin embargo, han tenido que pasar las fiestas en los centros, sin poder salir ni recibir la visita de sus seres queridos.
Pese a todo, los usuarios han demostrado una vez más su capacidad para adaptarse y han sido un ejemplo de fuerza y optimismo ante las dificultades. Han disfrutado de una Navidad muy diferente a las habituales, pero no por ello falta de ilusión y motivos de celebración.
Los trabajadores de la Fundación se aseguraron de garantizar que los mayores se mantuviesen en contacto con sus familiares a través de dispositivos electrónicos. En los días de fiesta no faltaron las videollamadas y mensajes de felicitación en forma de vídeo, llamada o postal; una forma de acercar a los usuarios a sus seres queridos, a pesar de la distancia.
Los profesionales de la Fundación han tenido gran parte de responsabilidad en ello, manteniendo el espíritu festivo en todo momento y asegurándose de que los usuarios dispusiesen de estímulos, con actividades como manualidades, talleres de decoraciones típicas, películas navideñas o villancicos.
Además, se celebraron la Nochebuena, la Navidad, el Fin de Año y la Noche de Reyes, en las que recibieron algunas visitas sorpresa: un Papá Noel cargado de regalos, los Reyes Magos de Oriente repartiendo ilusión y mensajes de ánimo de las familias… Todo lo necesario para mantener la normalidad, dentro de lo posible, y respetando las medidas imprescindibles para prevenir posibles contagios.
Familiares y trabajadores no han sido los únicos que buscaron convertir estas fechas en una ocasión especial para los usuarios. Con el objetivo de enviar un mensaje de esperanza e ilusión a todas las personas mayores que viven en los centros de la Fundación, varios colegios de Ourense organizaron diferentes proyectos audiovisuales y artísticos. El CEIP O Couto, por ejemplo, involucró a todo el alumnado en un vídeo en el que entonaban una canción llena de mensajes de ánimo para los usuarios.
Un total de 410 alumnos unieron sus voces para dedicar el “Quérote máis”, de Sonoro Maxín, a los mayores de todos los centros que se vieron obligados a pasar las fiestas lejos de sus familias. El vídeo alcanza el corazón de los residentes y les recuerda que los jóvenes tienen "unha chea de razóns para querervos".
En el CEIP Ricardo Gasset quisieron homenajear a los usuarios y trabajadores de la residencia de O Incio con un bonito video.
Por su parte, en otros centros, como el de As Flores, los usuarios residentes recibieron unas preciosas postales que venían personalizadas, un bonito vídeo de villancicos y unas cajas de bombones. Toda esta actividad en As Flores estuvo organizada por los docentes y alumnos del Colegio As Franciscanas de Ourense.
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