El Gobierno retoma las obras del desgastado firme de la N-540

MAL ESTADO

La rehabilitación de la carretera N-540 Ourense-Lugo se reactiva tras años de abandono y constantes protestas vecinales

Operarios trabajan en la N-540.
Operarios trabajan en la N-540.

La llegada del buen tiempo ha permitido al Gobierno reanudar esta semana las obras de rehabilitación integral del firme de la N-540, la carretera que une Ourense y Lugo, a su paso por el municipio lucense de Calde.

Años de falta de mantenimiento han convertido la carretera en una trampa para los conductores. Las lluvias recientes han terminado por agravar la situación, provocando baches profundos que causan averías diarias y comprometen seriamente la seguridad de los conductores. Esta situación ha llevado a los vecinos de los municipios de Calde y Chantada a protagonizar numerosas protestas para denunciar el abandono de la infraestructura.

El desastroso estado de la N-540 ha llevado a BNG y PP a exigir en las Cortes que se recorten los plazos del contrato de 11 millones, que consideran obsoleto ante la degradación de la vía. Tras un 2025 de escasa actividad en las reparaciones, limitado a zonas puntuales como Guntín o Chantada, el invierno ha agravado los daños en kilómetros críticos de la provincia de Lugo como Esperante, Calde y Nespereira, que siguen aguardando una reforma integral.

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