VÍDEO DRON | Lento avance de la variante exterior del AVE tras un año de obras
Si no se mejora el ritmo de ejecución de las obras de la variante exterior del AVE será imposible que el tramo esté listo en plazo
Las obras de la variante exterior han consumido ya su primer año. En febrero de 2022, las empresas adjudicatarias de los dos primeros subtramos, la UTE Rante en los 5,6 km del primero, entre Taboadela y el túnel de Rante, y Rover Infraestructuras, en el segundo, entre el túnel y la conexión con la vía convencional en Seixalbo, iniciaron los trabajos de desbroce y tala de árboles tanto en la plataforma como en los caminos de acceso a la misma.
El ritmo con el que esas obras iban dejando su huella sobre el terreno, marcando el trazado por el que discurrirán los casi ocho kilómetros de longitud que están siendo ejecutados, parecía mucho más rápido en los primeros seis meses de actividad que en los últimos de 2022 y estas primeras semanas de 2023. En el primer subtramo, se ha consumido ya el 35% del plazo de ejecución y en el segundo, algo más del 40%.
Sin embargo, a la vista de un observador que haga un recorrido por las zonas en obras o de un dron, que tiene una mejor perspectiva de las mismas, no parece que dichos subtramos estén en ese porcentaje de ejecución.
En el primero de ellos, hay tres viaductos, uno de ellos pequeño, a la salida del cambiador, que cruza el río Taboadela. Es el único en el que se ven ya construidas las estructuras que servirán de soporte para su tablero de 24 metros de longitud. Los otros dos, mucho más largos, comenzando por el que tiene que salvar las carreteras OU-320, la N-525 y el río Mesón de Calvos, de 406 metros o el de 108 metros, casi contiguo al anterior que cruzará el regato de San Benito, apenas muestran más rastro de su futura presencia.
La principal obra por envergadura y complejidad es el túnel de Rante: con 3,4 kilómetros y que representa el 60,9 de la longitud del primer subtramo. Con el inicio del verano de 2022, comenzaron los trabajos en ambas bocas del túnel, al este, cerca de Santa Leocadia; al oeste, mirando hacia Seixalbo. En octubre, ya era visible el hormigonado de ambas bocas y también del entorno, para contener el terreno en ladera. Sin embargo, en las últimas semanas, incluso antes de las lluvias torrenciales, apenas se observa actividad. El túnel tiene que estar concluido, al igual que el resto del subtramo, dentro de 22 meses.
El segundo subtramo es el más corto: 2,26 kilómetros y un plazo de ejecución de 26 meses. Su obra singular más significativa es, sin duda, el viaducto con el que salva el valle del río Barbaña entre la boca oeste del túnel de Rante y la vía vieja de Zamora, que cruza por encima del túnel de Áspera. Es el viaducto más alto, por ahora, de los tramos en obras de la variante exterior, con 42 metros. En estos primeros doce meses se abrieron los caminos de acceso a las bases de los ocho pilares sobre los que se sustentará el tablero de 356 metros de longitud del viaducto y se está trabajando en las cimentaciones de dichos pilares y en los puntos de arranque de ambos estribos de la infraestructura.
Ya en las inmediaciones de Seixalbo, trabajan en el rebaje de la montera sobre el túnel de Áspera para que desde allí, la línea de alta velocidad inicie la aproximación a la vía vieja de Zamora, que en esa parte es ya de ancho mixto y por ella circulan también los trenes AVE hasta Ourense. Una aproximación en nivel, lo que obliga a una pendiente de 30 milésimas en ese tramo recto en el que la plataforma se va acercando a la línea convencional hasta quedar ambas prácticamente adosadas.
En la zona de Seixalbo, se pueden ver algunas estructuras de hormigón, que servirán de base de la plataforma en pasos elevados o sobre pequeños viaductos como el que salvará la carretera OU-105, con una longitud de 54 metros con tres vanos, el central de 22 metros de ancho y un largo muro, de 203 metros de longitud, con una altura máxima de 12 metros que se encuentra casi al final del subtramo, donde la línea de alta velocidad resulta casi encajada entre la línea convencional y la carretera Rairo-Bemposta. Este subtramo finaliza a 100 metros del túnel de Curuxeiras.
Rover infraestructuras tiene 14 meses para finalizar el segundo subtramo. Poco más de un año para ejecutar el grueso de las obras relevantes como es el viaducto sobre el Barbaña, así como el resto de los viaductos, instalaciones auxiliares y dejar la plataforma de 13,6 metros de ancho lista para que se instalen sobre ella balasto, traviesas, postes y demás elementos que conforman el montaje de la vía, electrificación, comunicaciones y señalización, actuaciones que se corresponderán con otros contratos pero que, en su conjunto tienen que estar finalizados en 2026 ya que es el plazo máximo que fija Bruselas para que las obras financiadas con fondos Next Generation entren en servicio.
Tanto la UTE Rante, que ejecuta el primer subtramo, como Rover Infraestructuras, que se encarga del segundo, tendrán que imprimir un mayor ritmo para poder cumplir los plazos exigidos en sus contratos
Contenido patrocinado
También te puede interesar
TRABAJADORES EN EL SECTOR PRIMARIO
El campo en Ourense se vacía: las afiliaciones de ganaderos y agricultores tocan fondo
EXPORTACIONES A EEUU
El efecto "Trump" hace mella: caída del 12% en las ventas ourensanas a EEUU
Lo último
1.388 PARA INGRESO LIBRE
La Xunta convocará más de 1.500 plazas en las oposiciones de educación de 2026