El “ligoteo" en la era del covid salta a la red: “No es tiempo para solteros"

Ourense

El "cancaneo" se para, los ourensanos buscan sexo para "el día después" y los sexólogos son claros: "Preservativo, más que nunca"

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El amor furtivo se ha quedado sin espacio en medio de la pandemia. "Es un tiempo complicado para los solteros y conocer gente", explica la sexóloga y psicóloga Raquel Graña. "Busco chica, ya. Podríamos quedar cuando termine el confinamiento". Es el grito desahogado de un ourensano que coloca un anuncio en las redes. El encierro social ha cambiado la forma de relacionarse. "Con esto del confinamiento llevo mas de 60 días sin follar, y ya me subo por las paredes. Si a ti te pasa lo mismo, escríbeme", escribe un ourensano en una conocida página de contactos. El furtivismo tiene su espacio. "Soy chico de 27 años, guapo, vivo solo. Me da igual edad, es la primera vez q hago esto pero con esto del confinamiento lo necesito", asegura otro. Otro pone distancias: "Preferiblemente zona Couto, por confinamiento".

El auge de los contactos web

Las páginas de contactos viven sus momentos más álgidos en la provincia. Estar "sano" está de moda. El "covid-free" también es un buen argumento para ligar. "Quiero conocer una chica para entablar amistad y lo que surja después del confinamiento", anunciaba hace unas semanas en pasion.com un joven ourensano. "Estoy aquí en Tinder, el aburrimiento es lo que tiene", se define en su perfil de Tinde una joven de 23 años. No son pocos los que se unieron a una de las aplicaciones de moda del ligoteo con la excusa del encierro.

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La desescalada llega al terreno del amor. Los moteles, lugares idílicos para romances esporádicos y discretos, han reabierto. Dos de los más conocidos en el entorno de la ciudad abrieron el pasado fin de semana. "El motel no cuenta con zonas comunes ni trato directo con el personal, del garaje accede a la habitación", aseguran en uno, para realzar sus medidas de seguridad. Son lugares seguros, donde el ligue puede culminar sin temor a ojos ajenos, que son muchos.

Más preservativo que nunca

La seguridad será fundamental en esta era covid. "Antes ya había que utilizar preservativo, pero ahora más que nunca", defiende la sexóloga Raquel Graña. El sexo seguro es fundamental, pero también lo será el tener relaciones estables. "Las relaciones eróticas con desconocidos no son recomendables de momento. Hay que mantener distancia e ir conociendo a la persona paulatinamente. Se puede quedar para salir a dar un paseo, tomar un café e ir conociéndose poco a poco sin contacto", añade Graña.

Sexo al aire libre: solo mirar

Las actividades orientadas al sexo al aire libre en Ourense también han cambiado. "Ahora se hace a distancia, los coches suelen parar en Oira a una distancia prudencial, se observan, se masturban a distancia, el morbo sigue, pero el contacto, no. La gente tiene miedo, no hay lo de antes, de momento, aunque la actividad ha vuelto por las noches", relata un ourensano que conoce bien el mundo del "cruising", también conocido como "cancaneo" a donde acuden hombres que buscan mantener relaciones con personas de su mismo sexo.

Antes de mantener relaciones sexuales, Graña invita a cambiar un poco las prioridades: "Hay que ir conociendo a la persona, tener en cuenta con quién vive, cuáles son sus hábitos y, si después se establece que no es de riesgo ni tiene personas vulnerables en su entorno comenzar a cogerse la mano e ir poco a poco".

Hay conclusiones positivas. Las relaciones "no van a ser tan mecánicas", explica la sexóloga."Se va a pasar más tiempo, se van a conocer mejor, habrá un periodo de amistad y complicidad hasta que descartados los riesgos puedan mantener relaciones".

La comunidad homosexual sigue reticente a las aglomeraciones en el entorno del río. "En verano, cuando empieza el calor como ahora suele haber noches intensas, pero de momento apenas se pasa de miradas furtivas", resume un habitual de las noches veraniegas.

Sexo en ruta

Uno de los "ligoteos" que se han reactivado es el de las áreas de servicio. " ¿Alguien por laA-52? Voy de Madrid a Ourense", clama un conductor en un conocido chat que se mueve por la red en búsqueda de sexo en carretera. Algunos han empezado a perder el miedo. Entre la comunidad heterosexual, la falta de bares nocturnos y casi tres meses de sequía han desesperado a muchos. "El Tinder para el ligoteo tuvo más usuarios que nunca durante la época fuerte del confinamiento, en especial vi más mujeres que habitualmente", comenta un usuario ourensano. Reconoce que no conoce a nadie que se saltara la norma. "La mayoría pedía hablar, había precaución, pero he establecido varios contactos para ahora, sobre todo cuando abran los bares nocturnos y poder quedar con varias", reconoce.

La propia aplicación del ligoteo decidió abrir fronteras para cerrar tentaciones, y permitió de forma gratuita localizar posibles romances más allá de la ciudad, incluso en otros continentes, con el objetivo de ampliar el abanico de posibilidades. Páginas como "pasion.com" han multiplicado sus peticiones, en muchos casos desesperadas, con la palabra "sano" por delante. "Chico tranquilo, sano y viviendo solo, busca chica para hacer más llevaderos estos días de confinamiento. No busco chicas profesionales", "Necesito sexo esta tarde", "busco chica para realizarle sexo oral yo a ella estos días, sólo eso, por relajarnos un rato del confinamiento. Yo sano y limpio"... Son solo algunos de los ejemplos que en apenas unas horas se ofrece en la red en la provincia . Algunos solo piden caricias: "Solo nos liaríamos besos y tocarnos, no necesito más", dice uno.

follar
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En los pubs, se prevé una apertura con el 30% de aforo, la distancia social invita al "apartheid" amoroso y las relaciones se hacen más íntimas que nunca. ¿El adiós del sexo desenfrenado? Muchas estampas tardarán tiempo en volver. En los pubs, la normalidad se acerca. "La distancia es más importante que la mascarilla, somos latinos, pero no podemos pasarnos. Todo lo que hagamos mal ahora tendrán un decalaje de 2 ó 3 semanas. Hay que mantener la distancia física", indica un médico, que también razona: "La distancia no tiene por qué ser social". Para muestra, la red ourensana, en ebullición.

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