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Crónica
La jornada de vacunación masiva entre menores de 55 años contó con miles de protagonistas en toda Galicia y, uno de ellos, fue Javier Lareu. Este vecino de la ciudad acudió ayer "tranquilo" a su cita en Expourense para recibir la primera dosis de AstraZeneca. En un abrir y cerrar de ojos, la dosis del fármaco ya estaba en su cuerpo. "Vai tan rápido todo que non che da tempo a pensar. En tres minutos xa te vacinaron", recuerda.
Cumpliendo con las recomendaciones de rigor se tomó un paracetamol un par de horas antes de que le inyectasen la vacuna "por si acaso". A su llegada a Expourense, se llevó una "sorpresa" por la buena organización y que no había "aglomeraciones" a las puerta, signo de que los convocados acudieron puntuales a la hora indicada para evitar esas situaciones. "Eu ía tranquilo, todo foi fluido e axuda moito", reconoce.
Al entrar, pasó por el punto de identificación donde escanearon su código QR, luego lo llevaron al box en el que, tras unos pocos minutos y con la dosis puesta, se dirigió a la sala en la que esperó unos 15 minutos por si aparecía alguna reacción secundaria. "É algo rápido, o único que che leva máis tempo é agardar eses minutos", apunta.
Sin ningún efecto adverso, regresó a casa teniendo en cuenta la indicación de los sanitarios de que, en caso de alguna molestia, volviese a tomar un paracetamol. Ayer, cinco horas después de la vacunación, se sentía "ben", iniciando la cuenta atrás para la segunda dosis en 12 semanas.
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